El don de Dios
El don de Dios — La creación del mundo figurado
Explora cómo la conciencia y la autoconciencia son refugios del ser humano en un mundo de alienación y contingencia en este profundo ensayo sobre el don de Dios. El texto define la filosofía como conciencia de la autoconciencia y la aproxima al imperativo profético: incluso bajo la necesidad material, el Hombre puede pensar, superar la alienación y transformar su modo de figuración. Una misma proposición *p* admite deviniencia o antiproyección; ni la sensibilidad estética ni la corrección formal revelan por sí solas su sentido moral. Vivir en Gracia consiste en no actuar contra la propia autoconciencia, mientras el Nazareno salva las contingencias que limitan esa libertad. La imagen representa este Devenir en ambos sentidos: el Hombre llega a Dios y Dios regresa al Hombre, porque todo *Novum* divino debe finalmente serle otorgado.
El ojo del ojo es la conciencia, y el segundo acto segundo (2ºº), la autoconciencia.
La filosofía es la conciencia de la autoconciencia (por eso "p" no vale nada).
La contingencia (por ejemplo, la niebla --como dice Feurerbach refiriéndose a la actividad del pensamiento sobre la materia...-- no impide ver el sol que brilla en este valle). El hombre con hambre, filosofa.
La filosofía está muy cerca del imperativo profético, salvo alienación.
La antiproyección es alienación.
Una única proposición "p" soporta esta ambivalencia.
Hay que ver cómo se construye "p" para que muestre su sentido (de lo que no se puede hablar, hay que callar).
La sensibilidad está afectada por la antiproyección o la deviniencia, en una única proposición (un asesino llora tocando el violín; un sacerdote es escrupuloso con las formas respetuosas). Pero esa sensibilidad no muestra el sentido último de la proposición. La sensibilidad es el acto 2º, simplemente. Por eso la estética vale poco; y la ética es humo_-_-_-_-.
No se puede / debe vivir en pecado. Siempre hay que vivir en Gracia (no debo hacer lo que no quiero). El resto de contingencias es lo que Jesús de Nazaret salva.
Una vez que aparece Dios como Novum, hay que otorgárselo al hombre.
...