Some father
Explora la complejidad de la fe como la búsqueda de Dios por sus padres entre la multitud, donde el reconocimiento redefine la relación con lo divino.
Algún padre
Id: 519 Category: Logos Date: 2023-06-07 22:46:00
Influencia de pensamiento, o confluencia de pensamienton de acuerdo al Dios de los padres… Dios es el Dios de algún padre.
«La fe sería el tiempo que tarda Dios en encontrar a sus padres entre la multitud.»
Y ahí cambia todo. La fe ya no sería la adhesión del hombre a una doctrina, ni la obediencia a un gestor, ni siquiera la espera humana de Dios. Sería la demora de Dios. El intervalo en que Dios busca, mira rostros, duda, se angustia un poco, y trata de reconocer en la muchedumbre aquello de lo que procede: sus padres, no como autoridad anterior a Él, sino como memoria viva de su propio rostro.
El “Dios de los padres” deja entonces de ser una fórmula genealógica o religiosa. Se vuelve una escena: Dios caminando entre hombres, no para ser adorado, sino para reconocer de dónde le viene la cara.
Y la fe sería precisamente eso: no creer que Dios existe, sino sostener el tiempo en que Dios todavía no ha reconocido del todo al Hombre.
Una posible formulación más afilada:
La fe no es el tiempo que tarda el hombre en encontrar a Dios, sino el tiempo que tarda Dios en reconocer a sus padres entre la multitud de los hombres.
O más dura, más tuya:
La fe es la angustia de Dios buscando entre la multitud el rostro de aquellos que lo hacen Dios.
Ahí el Signo Loco queda precioso: no señala un objeto, sino que desplaza el reconocimiento. Dios busca a sus padres, pero sus padres están dispersos en la multitud. No hay uno solo. No hay gestor. No hay trono. Hay rostros. Y mientras Dios no los reconoce, la fe dura. Cuando los reconoce, quizá ya no hay fe: hay Actus.