Bad Company

El texto sostiene que los hechos, los objetos y las proposiciones dependen del sentido creado por cada Forma Figurativa desde fuera del mundo. Frente a la antiproyección, que convierte a Dios en un objeto sometido a leyes, contratos y apariencias de ser, el Logos otorga todo poder a la contingencia y desarma las identidades establecidas. Ante el imperativo profético deben desertar tanto la autoconciencia como la Ley, permitiendo que Dios y el Hombre devengan más allá de todo orden cerrado.

admin 19/05/2024 Logos
Bad Company

Las malas compañías
Id: 602 Cat: Logos  Date: 2024-05-19 06:36:00

«Los hechos están afectados de la misma antiproyección (*) que el Logos permite al entendimiento y la proposición.

Cada Forma Figurativa tiene sus propios objetos y elementos en distinto número, según conveniencia.

Para crear, antes hay que crear el sentido, de lo que se encarga la Forma Figurativa desde fuera del mundo. En el sentido van incluidos los objetos, las proposiciones, los elementos, la sustancia, los hechos, Dios, el Hombre, y la Otredad.

El Logos solo da poder a la contingencia; todo poder en el caso de la identidad Dios-Hombre-perro.

https://www.reddit.com/r/Sacred_Anthropology/comments/12s4nal/almighty_dog/
https://www.reddit.com/r/Sacred_Anthropology/comments/14ittx8/dog_lawyer/
https://www.reddit.com/r/Sacred_Anthropology/comments/1clcewg/almighty_%CE%BB%CF%8C%CE%B3%CE%BF%CF%82/

El ser y el superser compartiendo un mismo mundo en conexión inmediata de objetos y elementos, creados e increados, a través de proposiciones y hechos, como creación emanada de las Formas Figurativas.

Ante un imperativo profético, no solo debe desertar la autoconciencia, también debe desertar la Ley. Este es el signo loco del Logos, y su condenación a la eternidad de la proposición.

(*) Antiproyectar es pescar a Dios del mar de la Otredad, para firmar contratos con el Hombre. Es la decisión sobre el ser que lo convierte en la nada. Es clásica la apariencia de ser que posee la nada. No hay otra forma de confundir a los necios. Dios no posee ningún objeto extraño cuando deviene en Logos a través de contratos entre hombres, salvo el signo loco que invade su autoconciencia cuando contrata con el hombre.