Diccionario

Explora la intrincada relación entre el hombre y Dios en este diccionario filosófico que plantea cuestionamientos sobre la existencia y el devenir.

Ontomotor 14/10/2013 Logos
Diccionario

Este diccionario reúne los términos propios de Textblock y aquellos que Ontomotor emplea con un significado específico. Las voces no constituyen definiciones independientes: forman partes relacionadas de un mismo sistema que estudia el devenir, la producción ética del mundo y la identidad de Dios y el Hombre en el Acto.

El índice permite consultar cada término por separado. La segunda parte conserva el desarrollo conceptual sobre el contrato, el Acto y el devenir.


Diccionario de términos

Acto

Representación gráfica del Acto

Es el agujero por el que el hombre entra al seno de Dios. Esta figura no tiene nada que ver con la muerte, salvo que se dé un Acto en la muerte. Dios es un Dios de vivos, y los muertos entierran a sus muertos. Se presenta en la viñeta de Operaciones (acto segundo aristotélico), en el ciclo simple o en el expandido del ontomotor.

Volver al índice

Carne

Es el porcentaje antiproyectado de la cosmología individual.

Volver al índice

Cosmología

Cualquier figura lógica que sea capaz de representar totalmente la vida de una persona. Se puede representar en forma de cuatro viñetas conectadas con dos exteriores que representan la naturaleza, la comunidad o la multiplicidad en general. Cada una de las viñetas representa una labor troncal: labores directivas-logísticas-operativas-evaluativas (Dirección-Recursos-Operaciones-Mediciones: DROM) de la conciencia y la autoconciencia.

Cada viñeta es un cubo donde puede entrar a su vez de nuevo otra cosmología completa referente a esa viñeta en particular. Esto sería expandir la cosmología o el ciclo DROM. La cosmología gira en el sentido del tiempo y su resultado principal es la profecía. El movimiento del ciclo modifica el ser individual, por eso se le llama ontomotor.

Relacionado con: Profecía, Tiempo y Ontomotor.

Volver al índice

Curva deviniente

Es la curva dibujada por los puntos del Acto de una cosmología individual en el espacio metafísico normal al plano del ser, llamado espacio de Dios u Otredad para los no creyentes. No se asimila con una nada o un espacio vacío porque Dios, el Misterio o la Otredad devienen hacia su propio seno, mientras que la nada no deviene. La nada es una figura sicológica. Solo atrae hacia sí en el plano del ser. La nada es pobreza irredenta. Es un subproducto de la riqueza, como toda la pobreza irredenta. La otredad o Dios contienen al ser.

Representación de las curvas deviniente y vital

Relacionado con: Acto, Cosmología, Pobreza irredenta y Ser.

Volver al índice

Devenir

Forma moral del tiempo. Es lógica y tautológica.

Relacionado con: Acto, Deviniente, Ser y Tiempo.

Volver al índice

Deviniente

Hombre deviniente, o Jesús de Nazaret si el hombre está antiproyectado.

Relacionado con: Devenir, Espíritu y Tautología alfa.

Volver al índice

Espíritu

Es el porcentaje deviniente de la cosmología individual.

Relacionado con: Carne, Cosmología y Deviniente.

Volver al índice

Lenguaje

Forma operativa de la materia=espíritu. Sinónimo de hacer, que es otra forma operativa de la materia=espíritu.

Relacionado con: Espíritu, Objeto, Tautología alfa y Tautología beta.

Volver al índice

Objeto

Sustancia. Determinaciones de la sustancia. Soporta al Hombre y a Dios; al Hombre (al mundo) a través del lenguaje (y su forma de figuración), y a Dios por Sí mismo (no hay una lengua Divina: Dios habla al Hombre con palabras de Hombre y al modo humano). Esta definición deja a la muerte restringida a su determinación puramente física, no ontológica.

Representación de la relación entre objeto, Hombre y Dios

Relacionado con: Lenguaje y Ser.

Volver al índice

Ontomotor

Representación gráfica del movimiento de la cosmología individual. Onto es obligado para la vida visible y natural (dada) y posible para la Misteriosa, también llamada eterna. Motor es su movimiento interno. Que sea posible no significa que no sea absoluta en sí en el hombre, sino que se presenta en el acto segundo aristotélico como un devenir perpendicular al mundo visible, congruente con los resultados del ontomotor (parábola aquella de que Dios confunde a los necios).

Representación gráfica del ontomotor y el Acto

Representación del hecho profético

Relacionado con: Acto, Cosmología, Devenir y Profecía.

Volver al índice

Pobreza / riqueza irredenta

Pobreza o riqueza subproducto de la elección de la riqueza como figura lógica de la naturaleza de Dios. Es la figura metalógica (lenguaje de la materia=espíritu) del odio al Dios verdadero (con sus grados). Sus cosmologías se conjugan con tautologías beta; el resultado de sus cosmologías es un falso devenir, que es un devenir aplastado en el plano del ser. Se dice por ello que están antiproyectados porque ese devenir debería ser normal al plano del ser, que es por donde circula Dios.

Relacionado con: Cosmología, Devenir y Tautología beta.

Volver al índice

Pobreza / riqueza redimida

Pobreza o riqueza subproducto de la elección de la pobreza como figura lógica de la naturaleza de Dios. Es la figura metalógica del Dios verdadero. La riqueza redimida no debería ser otra cosa que una suma de pobrezas redimidas. Sus cosmologías se conjugan con tautologías alfa.

Relacionado con: Cosmología, Devenir y Tautología alfa.

Volver al índice

Profecía

Conclusiones directivas de una vuelta del ciclo del ontomotor de acuerdo con los resultados obtenidos de los datos de la topología del ciclo anterior. Hay dos tipos: la verdadera, que se corresponde con la pobreza redimida, y la irredenta, que se corresponde con la pobreza irredenta.

Relacionado con: Cosmología, Ontomotor, Pobreza irredenta y Pobreza redimida.

Volver al índice

Ser

Residuo del Acto. Singularidad metafísica del devenir. Es parecido al efecto de la singularidad de Prandtl-Glauert que ocasiona la nube de condensación al romperse la barrera del sonido. Se muestra como dado-construido. Es visible.

Relacionado con: Acto, Devenir y Superser.

Volver al índice

Superser

Lo dado y devenido. Es el ser resultante del Acto. Es invisible...

Relacionado con: Acto, Devenir y Ser.

Volver al índice

Tautología alfa

Lenguaje deviniente. Sentido de una proposición que la hace congruente con la pobreza redimida: congruencia entre la figura lógica del lenguaje y la figura lógica de Dios.

Relacionado con: Deviniente, Lenguaje y Pobreza redimida.

Volver al índice

Tautología beta

Lenguaje no deviniente o antiproyectado. Sentido de una proposición que la hace congruente con la pobreza o la riqueza irredenta.

Relacionado con: Lenguaje y Pobreza / riqueza irredenta.

Nota sobre las tautologías alfa y beta

Si vamos a Witt. 6.3751 vemos:

«Está claro que el producto lógico de dos proposiciones elementales no puede ser una tautología ni una contradicción. El enunciado de que un punto del campo visual tiene al mismo tiempo dos colores diferentes es una contradicción».

Esto es verdad en UN mundo, pero falso en DOS mundos, y por eso son posibles estos dos tipos de tautologías (o contradicciones).

Una definición de contradicción alfa o beta ya da la risa.

Volver al índice

Tiempo

Rastro que deja el devenir sobre el plano del ser. Es una especie de onda de la partícula Acto. Da cuerpo al plano del ser y lo establece como dado-construido. También se le puede llamar estela del Acto.

Relacionado con: Acto, Devenir y Ser.

Volver al índice


Desarrollo conceptual: el contrato, el Acto y el devenir

Una visión del mundo es un entorno para contratar.

Se contrata con el hombre para el acto segundo aristotélico (acto-operación-dasein-proposición).

Pensar en el sentido del mundo es comparar el mundo con los términos del contrato. A eso se le llama orar (así se lo llama, por ejemplo, Wittgnstein).

Si el mundo tiene sentido, el hombre deviene en Dios en el acto segundo. El mundo tiene un acto segundo apropiado a Dios. A este acto segundo apropiado a Dios lo llamamos Acto. Este es el agujero por el que el universo pasa a Dios. El paso se hace desde la autoconciencia del hombre.

El acto segundo se da en la autoconciencia, como parte oculta de la operación (materia oculta). El Acto de Dios responde a imperativos proféticos, que son independientes de la excelencia de una cosmología en particular. Los actos segundos son establecidos única y exclusivamente entre hombres. No hay nada llamado Dios que forme parte de esta operación. Dios deviene como devenir hombre del hombre. Este es el principio de transformación (natural y sobrenatural).

El hombre, estableciendo fundamentalmente dos tipos de modelos de contratos, divide el mundo en dos, cosa que tiene un correlato en el acto natural o político. Los dos tipos de contratación son: el que incluye y no incluye a Dios en las cláusulas del contrato. El que incluye a Dios en las cláusulas del contrato con el hombre se dice que «antiproyecta».

Dios interviene en el proceso figurativo por el que establecemos visiones del mundo, pero solo lo hace como referencia para establecer categorías y hacer proposiciones (el Logos Superior se lo dio todo al Hombre y a Dios, que para el caso es lo mismo). Esto lo hace un ateo y un creyente de la misma manera.

La fe no es trascendente si no produce resultados de devenimiento. El devenimiento casi siempre tiene la forma de pérdida y no de beneficio (algo que se deja, y no algo que sobreabunda. Como quien estrangulase una manguera de agua).

Dios y el hombre son una y la misma cosa. Si no fuese así, un pajarillo valdría más que el hombre. Por paradójico que parezca, los que antiproyectan no quieren ser Dios, por las «supuestas» pérdidas que acarrea. Estas verdades afectan a la individualidad de manera casual, y a la colectividad bajo la forma de «unión meteorológica» de individualidades casuales (la multiplicidad se comporta como una tormenta. Que responda o no a un algoritmo (mem) es lo de menos.

Representación de los tipos de contratación

Si el hombre tiene conciencia de estas dos modalidades de contratación, y es incapaz de conversión o transformación porque se lo impida la enfermedad de la antiproyección, debe pactar.

Una variable ética puede ser un valor matemático. Pero de todas las variables, la primera que hay que pactar es la de los mínimos necesarios para la contratación «DEVINIENTE» entre hombres.

Los mínimos son aquellos desde los que el devenimiento del hombre (que los antiproyectados llaman «hombre nuevo») es efectivo (es un punto de no retorno de Dios para el acto segundo). Por debajo de los mínimos, podemos acordar la figura de Jesús de Nazaret. Pero nunca como excusa para no devenir (por ejemplo, usando al Nazareno para contratar... El hombre que se ha convertido en Dios, no se puede volver a usar para contratar). Que la realidad esté llena de antiproyección no quiere decir que no haya por ahí un «resto de Israel» (hombres que están deviniendo en Dios). Hablando mal y pronto: es una vergüenza que te tenga que salvar Jesús de Nazaret.

Meter a Dios como parte interesada es una corrupción del contrato ya que Dios no es alguien con el que se puedan establecer actos. Es un inefable. Dios se alegra por la conversión de un injusto pero no entra a las cláusulas del contrato del hombre con el hombre. Dios habla al hombre con palabras de hombre y al modo humano... Insistimos en la idea de Dios como oportunidad y devenir del acto del hombre con el hombre.

Animación del ontomotor

Un diagrama de este estilo puede usarse con fines muy dispares, dependiendo del modelo de contrato. Estos modelos de contrato en realidad no dependen de las definiciones de Dios o del mundo, aunque en la realidad se establecen así*... Por eso todos estamos sometidos a la misericordia. Un contrato en condiciones debe ser un inefable. De otro modo no habría recursos que funcionasen para el acto desde el inefable Dios (la sabiduría, la habilidad y los reflejos con la otredad o Dios...) ni el acto devendría a Dios, ni en el % de cumplimiento del contrato habría indicado ninguna cantidad de cambio o metanoia, ni mi visión del mundo o mi visión de Dios avanzarían en el salto al infinito... Vuelta y vuelta, cada vez más fuerte, para saltar el espacio infinito que me separa de Dios.

Volver al índice