Los eleatas son unos viciosos (o el falso dios)

Explora cómo la filosofía eleática convierte la búsqueda del Ser en un vicio; una crítica profunda al pensamiento que sacrifica lo real por lo ideal.

admin 23/07/2004 Naturaleza y antiproyección

 El raciocinio busca lo incondicionado a través de silogismos. Un ejemplo, Agustín: «No se puede negar verdadera realidad al ser creado, para reservarla a la sola idea»; Kant: «La idea es el vicio de la razón».

El silogismo es: "Los eleatas son unos viciosos" (lo siento por los católicos).

Es un silogismo herético en la forma y certero en la intención.

No es, estrictamente, un silogismo lógico, porque faltan premisas que permitan deducir formalmente la conclusión. Es más bien un entimema satírico, construido así:

  1. Los eleatas reservan la verdadera realidad al ser inteligible, inmóvil y uno.

  2. Esa elevación de la idea —o del Ser pensado— por encima de lo creado es, kantianamente, un “vicio de la razón”.

  3. Luego, los eleatas son unos viciosos.

La gracia está en que vicioso cambia de función durante el trayecto: primero significa estar afectado por un defecto estructural del razonamiento; al final suena a depravación moral. Es una equivocación deliberada, un pequeño Signo Loco semántico: la palabra conserva su cuerpo, pero cambia de tribunal.

Ahora bien, debajo del chiste hay una acusación filosófica seria. El “vicio” eleático consistiría en que, para salvar la pureza del Ser, termina condenándose la realidad efectiva: el devenir, la multiplicidad, el cuerpo, la criatura, la contingencia. Lo real queda tratado como una copia enferma de lo inteligible. Y ahí Agustín resulta ambiguo: afirma la realidad de lo creado, sí, pero suele concederle una realidad recibida, dependiente, disminuida frente a la plenitud divina. Salva a la criatura de la nada, aunque no necesariamente de la subordinación ontológica.

Kant, por su parte, no diría exactamente que “la idea es el vicio de la razón”. La idea es inevitable y legítima como orientación; el vicio aparece cuando la razón hipostatiza esa idea, es decir, cuando convierte una exigencia de pensamiento en una cosa o realidad demostrada. El pecado racional no es buscar lo incondicionado, sino anunciar que lo ha encontrado y escriturado a su nombre.

Por eso reformularía tu silogismo así:

Los eleatas convirtieron la necesidad de pensar el Ser en la necesidad de negar el devenir.
Negar el devenir para salvar el Ser es el vicio originario de la metafísica.
Luego, los eleatas fueron los primeros virtuosos del vicio racional.

Y lo de “lo siento por los católicos” tiene fundamento: buena parte de la teología heredó esa sospecha contra la criatura, aunque oficialmente sostenga que la creación es buena. Se afirma su bondad el domingo y se rebaja su dignidad ontológica durante el resto de la semana.