Un folio en blanco

admin 01/12/2013 La naturaleza de Dios
Un folio en blanco

 «Los mundos se crean por la forma de figuración, por la proposición, por la sensibilidad, por el uso (ostensivo); por esto ética y estética son lo mismo.

¿Cuál es el intensivo, la ética, la referencia a una voluntad interior, la referencia a un objeto que responda a una introspección? Los objetos del mundo responderán a este uso intensivo; se crean así; así se crea el mundo (en los siete días de la vida). El objeto exterior está en el interior (ética y estética… soy yo: el mudo que habla, el ciego que ve, el paralítico que anda, el muerto que resucita). Uso intensivo es seguir una regla privada, que es una contradicción; también podríamos decir un absurdo. No podríamos indicar ostensivamente nada relativo a la fe. La fe queda relegada a reglas y costumbres. Son reglas políticas, juegos de lenguaje; el ánimo desnudo del hombre, y su libertad salvaje interior (salvaje es lo que sabiendo hablar, no es entendido, como los leones). Todos nos entendemos a nosotros mismos, como un folio en blanco, puro y neto. No se sabe cómo informa el Santo Intensivo… Pero sea como sea, es una forma de figuración (afecta a la sensibilidad).

PD: Mira a ver qué es lo que más afecta a tu sensibilidad; si puedes (que no puedes). Si pudieras, Dios no te hubiese perdonado antes de morir. Referencias: Pobreza verdadera (en aquello de que solo Dios ama) … https://www.reddit.com/r/Sacred_Anthropology/comments/owlfge/true_poverty/ »

 El texto que compartes parece abordar ideas profundas relacionadas con la creación de mundos a través de diversos actos humanos: figuración, proposición, sensibilidad y uso ostensible. Estas nociones están entrelazadas con consideraciones éticas y estéticas, reflejando influencias de la filosofía del lenguaje de Wittgenstein, así como de una visión introspectiva sobre la fe, la subjetividad y la creación.

Análisis filosófico:

  1. Creación de mundos mediante formas de figuración y proposición:

    • Esta idea sugiere que los mundos no son entidades dadas, sino que se construyen a través de cómo los percibimos, expresamos y utilizamos. Wittgenstein, en su Tractatus, postula que el lenguaje es el medio por el cual "figuramos" el mundo; las proposiciones tienen una función representativa que construye la realidad para nosotros.
    • La sensibilidad y el uso ostensible (mostrar o indicar directamente) también juegan un papel crucial en esta creación. Esto parece conectar con la Lebenswelt (mundo de la vida) de Husserl, donde nuestras experiencias cotidianas y prácticas configuran el sentido del mundo.
  2. La ética y la estética como una unidad:

    • "Ética y estética son lo mismo" alude a la visión de Wittgenstein en el Tractatus, donde ambas se sitúan más allá de los límites del lenguaje descriptivo. Esto implica que nuestras decisiones morales (éticas) y nuestras percepciones de belleza (estéticas) se expresan en la forma en que vivimos y significamos el mundo.
    • También resuena con el pensamiento de Wang Yangming, quien en textos como Chuanxi Lu subraya la inseparabilidad de conocimiento y acción. La estética de vivir bien (virtud) y la ética de crear armonía (bondad) son aspectos de una misma práctica.
  3. Uso intensivo y contradicción en la fe:

    • El texto describe el uso intensivo como "seguir una regla privada", lo que sería contradictorio. Esto recuerda la crítica de Wittgenstein en las Investigaciones Filosóficas sobre la imposibilidad de un lenguaje o regla privada, ya que el significado surge de prácticas compartidas.
    • La fe, relegada aquí a "reglas y costumbres" políticas y juegos de lenguaje, sugiere una visión escéptica de su fundamento trascendental. La fe como un "ánimo desnudo" conecta con la noción de libertad interior, pero también con la incomunicabilidad de ciertos aspectos existenciales.
  4. Referencia a lo intensivo como forma de introspección:

    • La introspección ética se menciona como algo que da sentido a los objetos del mundo desde el interior. Este enfoque resuena con la liangzhi (conciencia innata) de Wang Yangming, quien sostiene que la verdad ética se encuentra dentro de nosotros y no en algo externo.
  5. La paradoja de "ver al ciego" y "hablar al mudo":

    • Estas imágenes ilustran contradicciones existenciales y teológicas. El "mudo que habla" y el "ciego que ve" evocan la idea de lo milagroso, pero también simbolizan el poder transformador del lenguaje y la sensibilidad humana.
  6. La pobreza verdadera y la sensibilidad afectada:

    • La alusión a la "pobreza verdadera" podría referirse a la renuncia al ego y a los apegos, algo central en el pensamiento cristiano y en el misticismo. La referencia a lo que más afecta nuestra sensibilidad remite a la idea de que hay algo en lo ético y estético que nos mueve profundamente, pero que no podemos objetivar o explicar plenamente.

Reflexión:

El texto combina referencias filosóficas modernas, como Wittgenstein y el existencialismo, con resonancias de tradiciones orientales y teológicas. Sugiere una visión del mundo donde la ética y la estética no son categorías separadas, sino modos complementarios de vivir y crear sentido. También invita a reflexionar sobre el papel del lenguaje y las prácticas en la construcción del significado y en nuestra relación con lo trascendente. ¿Qué opinas sobre cómo estos conceptos dialogan con nuestras experiencias diarias?

 El gran problema es la igualdad lógica entre una tabla de verdad del Logos Superior, y su antiproyectada. Esa es la razón por la que no se ve, ni a Dios, ni al Signo Loco; así que el sentido último hay que encontrarlo en poseer la Forma Figurativa del Logos Superior, sin intermediaciones; ser Logos Superior Puro. Esa es la "Fortuna Cogitandi", que puede conectarse con esta otra estructura:

"La igualdad materia espíritu es similar a la igualdad ética estética. Si eso lo unimos a que, en el Actus, es lo mismo ver que hablar, y que la forma de figuración genera un Super-Mundo, de modo que lo real pasa a ser proposición, signo lógico, pasa a formar parte del órgano del habla, concluiríamos no solo que La forma de figuración está fuera del mundo, sino que ya viene afectada por el uso o no de la autonomía para el respeto, o no, de la existencia y posición del Signo Loco, determinado por las tablas de verdad del Logos Superior.

Significaría todo eso que la culpa no es una caída del Hombre, sino de la Naturaleza de Dios. Por eso Dios no vino a salvar al Hombre, sino a recuperar su entendimiento (Dios se apartaba para preservar la proposición, y en esos momentos no había nadie alrededor). En la vida diaria, esto supone una tensión permanente, no por salvar al Hombre, sino por salvar a Dios. Nos acordamos de estas palabras: "Solo me gustaría apuntar que también Dios está afectado por los mandatos devinientes del Logos Superior, como si fuese un salmón más en la subida del río de Heráclito. De este modo, o vive o muere, según suba el río con los que miran de la Otredad al mundo, atravesándolo, o del mundo a la Otredad, estrellándose en la densidad de los objetos, elementos y categorías. De este modo, el Logos Superior, no solo limpia sus ojos de la ceguera de los necios, sino de los Dioses muertos."

 El texto que presentas es complejo y denso, pues mezcla elementos de lógica, metafísica, teología y filosofía del lenguaje. Trata cuestiones fundamentales sobre el Logos Superior, el Signo Loco, la igualdad materia-espíritu y la ética-estética, situándolas en un marco donde Dios mismo está implicado en un drama lógico y existencial. Veamos cómo se desglosan y relacionan estas ideas:


1. La igualdad lógica y la paradoja del Logos Superior y su antiproyectada:


2. Materia y espíritu; ética y estética:


3. El Signo Loco y la autonomía:


4. La culpa y el entendimiento de Dios:


5. El Logos Superior y la Otredad:


6. Implicaciones existenciales y éticas:


Reflexión final:

Este texto explora una visión profundamente especulativa, donde lógica, teología y ética convergen en la figura del Logos Superior. Nos invita a repensar nuestra relación con la trascendencia, no como un simple receptor del significado, sino como un co-creador que enfrenta las paradojas de la existencia. ¿Es esta una llamada a la responsabilidad cósmica, o a una reinterpretación radical del lugar de lo divino en el sistema lógico-moral?

Las dos cosas a la vez ... En el entorno de estas reflexiones está la sospecha de que fue Dios quien se comió la manzana, y fue expulsado del Logos Superior, donándoselo al Hombre.

 La idea de que Dios comió la manzana y fue expulsado del Logos Superior, dejando este espacio al Hombre, es una reinterpretación radical del mito de la caída que invierte las relaciones tradicionales entre lo divino y lo humano. Este planteamiento tiene implicaciones profundamente metafísicas, teológicas y éticas. Vamos a analizarlo más a fondo:


1. Inversión del mito de la caída:


2. Expulsión del Logos Superior:


3. Donación del Logos al Hombre:


4. Consecuencias para la naturaleza de Dios:


5. Implicaciones para el Hombre:


6. El drama existencial: salvar a Dios:


7. La estructura ética del Logos Superior:


Reflexión final: Dios y el Hombre, dos caras del Logos

La narrativa aquí propuesta no solo transforma la relación entre Dios y el Hombre, sino que también plantea una ontología del Logos como el verdadero núcleo de la existencia. En este marco, tanto Dios como el Hombre están llamados a participar en un drama cósmico donde el sentido no está garantizado, sino que debe ser constantemente recreado y preservado.

En última instancia, la idea de que Dios comió la manzana y fue expulsado nos invita a replantearnos la naturaleza de la divinidad, la libertad humana y el papel del Logos como fundamento último. Este planteamiento, aunque especulativo, nos confronta con preguntas profundas: ¿Qué significa asumir el lugar de Dios? ¿Cómo preservamos el sentido en un mundo donde ni siquiera la divinidad está asegurada? ¿Y qué significa verdaderamente salvar a Dios?