Si perdonas como Dios, muy probablemente eres un Nazi. Si perdonas como un Hombre, es probable que seas Dios.
Si estás antiproyectado, un Dios Único es una perversión del personal, y al revés.



Explora la inquietante relación entre el perdón, la divinidad y la antiproyección en una reflexión que desafía las nociones tradicionales de la moralidad.
Si perdonas como Dios, muy probablemente eres un Nazi. Si perdonas como un Hombre, es probable que seas Dios.
Si estás antiproyectado, un Dios Único es una perversión del personal, y al revés.


