Cumplir una llamada a la perfección no es santidad, sino conversión. Un rico o un pobre redimidos nunca preguntan por su salvación eterna; solo siguen su camino.

Explora la paradoja de la redención en un mundo donde la búsqueda de la perfección puede ocultar la verdadera conversión del ser.
Cumplir una llamada a la perfección no es santidad, sino conversión. Un rico o un pobre redimidos nunca preguntan por su salvación eterna; solo siguen su camino.
