
Si en lo moral se lleva el devenir por el acto segundo enteramente al plano del ser, de modo que se sustituye el Misterio aparecido en el Acto segundo por un movimiento previsible o una gradación de lo perfecto a lo imperfecto, o sea, a una especie de gradación del ser, se está midiendo distancia en la Otredad... Y eso es antiproyectar.
Cuando Dios no atina a encontrar al hombre, decimos que Dios es Acto Puro (y a tí qué te importa quién sea yo...)
Cuando el Hombre no atina a encontrar al Dios, decimos que el Hombre es Acto Puro (y a tí qué te importa quién sea yo...)