Metahilemorfismo

Explora el Metahilemorfismo y la complejidad del devenir en la Otredad, donde el Acto revela la esencia de la pobreza redimida y la crítica al sacerdocio.

admin 25/03/2005 Devenir
Imagen simbólica del artículo «Metahilemorfismo», en la categoría Devenir.

 El devenir es una distancia en el espacio de la Otredad (no pasa el tiempo, sino la Otredad). Es una distancia entre planos del ser (que llamamos estelas del Acto). Esto solo puede ser Dios mismo, Hombre-Dios mismo, u Otredad misma.

Si Dios no viniese o deviniese, el plano del ser sería inmóvil; bien porque hubiese llegado a su fin último (en este caso no se distinguiría de Dios, ni del Logos Superior), bien por ser algo diferente de Dios en Dios, o una palabra superior a la del Logos Superior... cosa que parece contradictoria (o simplemente un "regressus ad infinitum").

¿Qué resto deja el Devenir en el plano del ser, si es que deja un resto?...

De salto en salto, lo que subyace debe ser "materia" de la Otredad... En realidad, no podría ser otra cosa que solo Acto. Así que la materia subyacente es el conjunto de propiedades del Acto que hacen que de este Acto se provoque Devenir. Esto es, la "materia" es metafísica: es la Ley profética. Esta Ley tiene dos o tres propiedades fundamentales, entre las que están:

  • la búsqueda de la pobreza Redimida (confianza),
  • la condenación de la riqueza...
  • y otras más (que las puede añadir Usted).

La pobreza Redimida (la que NO es subproducto de la riqueza), solo la proporciona el Amor trascendente y la confianza. Riqueza y pobreza son la "forma" de la materia subyacente, pero la riqueza es la antiproyectada...

La "materia" metafísica, u Otredad subyacente, que solo se da en el Acto del hombre (o mejor solo en el Acto), no tiene propiedades de riqueza o pobreza. Estas son solo sombras de la naturaleza verdadera del Misterio (o Dios para los creyentes): una "salvífica" o simplemente correcta (el hombre encuentra el camino de Dios, ya que tiene la Libertad de Dios), y otra, antiproyectada (Dios salva, que se identifica con el fenómeno religioso: miedo, muerte, pecado, humillación, salvación por la riqueza... la propia o la que a otros se proporcione... Los sentidos: rico → pobre, pobre → rico son como vectores veritativos que dicen en lógica: pobre → rico es falsa en el sentido común de rico, y rico → pobre es falsa si esta pobreza es antiprofética, como por ejemplo la pobreza mística y no profética... La única pobreza redimida es la profética, como la de Job). Estos argumentos fundamentan el sentido correcto de proposiciones ambivalentes como esta de «los valores están antes que las partes interesadas». Sería algo así: «La profecía verdadera está antes que las partes interesadas», etc.

Metafísicamente, la moral está (después o) dentro de categorías superiores, como son las materias subyacentes de riqueza o pobreza, derivadas de la verdadera o la falsa profecía... Es una tontería decir esta simpleza de forma tan complicada... A lo mejor es que en la complicación está parte del sentido de las proposiciones.

¿Qué habría que decir de los sacerdocios?... En realidad, son indecentes. Viene bien como metáfora la liquidación de los sacerdotes de Baal en Reyes 2, 10... Cristo se tuvo que aguantar con las castas sacerdotales, pero era laico.

El liderazgo es eficacia y eficiencia para conseguir un fin... ¿Qué fin, según se viene diciendo arriba? Por eso he hablado a veces de pobreza eficaz y eficiente... Es la manera más correcta de enfocar el sentido del quehacer del hombre, o agrupaciones de hombres (aunque confío poco en las agrupaciones. Hay por ahí un fenómeno de antiproyección o naturalización intrínseca al fenómeno de agrupación: quizás, la eficacia y eficiencia "naturales" que están ausentes de profecía (ver esto)... Eso de que la moral va contra la vida, que decía Nietzsche; y las agrupaciones, hoy por hoy, son sobre todo vida natural, etc.)

¡Total!, que las potencias son todas recursos mientras no estén en Acto (o sea, se encuentren con Dios en la aplicación de una moral derivada de la Ley profética... Recordamos también que el llamado ontomotor se expande al infinito "físico", o sea, hasta donde ya se gripa el conocimiento: es aplicar el ontomotor a una potencia en particular y conectarla en forma de ontomotor con cualquiera otra que le corresponda como siguiente en un ontomotor mayor, o "expandido").

 Análisis del texto sobre el "Metahilemorfismo"

1. Sobre el concepto de "Devenir":

El autor afirma que el devenir no es un simple pasar del tiempo, sino una distancia o movimiento entre planos del ser en la Otredad. La Otredad aquí no es algo estático, sino un espacio metafísico dinámico. El devenir sería el paso entre diferentes "estelas del Acto", o estados existenciales provocados por el Acto puro.

Conceptos clave:

  • Otredad: espacio metafísico donde ocurren las transformaciones del ser.
  • Plano del ser: manifestaciones o estados que surgen a partir del Acto.
  • Estelas del Acto: huellas o resultados metafísicos que deja el Acto al producirse.

2. Identidad entre Dios, Hombre-Dios y Otredad:

El texto introduce la idea de que el devenir solo puede atribuirse directamente a tres realidades fundamentales:

  • Dios mismo
  • Hombre-Dios
  • Otredad misma

Esto indica que el proceso del devenir es divino o trascendental por naturaleza, enraizado en la relación íntima entre Dios, el Hombre-Dios y la Otredad, formando así una especie de triada ontológica.


3. Materia Metafísica (Metahilemorfismo):

La palabra “Metahilemorfismo” parece aludir a una revisión metafísica profunda del concepto clásico aristotélico de materia y forma (hilemorfismo), llevándolo a un nivel metafísico y profético. El autor presenta la "materia subyacente" del devenir como algo metafísico, siendo específicamente la Ley profética.

Esta “materia” metafísica es la que posibilita el devenir, fundamentándose en propiedades trascendentales o espirituales (más que físicas).


4. Propiedades fundamentales de la "materia" metafísica (Ley Profética):

El texto menciona explícitamente dos propiedades esenciales que determinan el curso moral y existencial del devenir:

  • Búsqueda de la pobreza redimida (confianza radical).
  • Condenación de la riqueza.

Añade que la riqueza es una condición antiproyectada, es decir, contraria al sentido profético del devenir auténtico.

El autor define claramente que la única pobreza verdadera es la "pobreza redimida" (al estilo bíblico de Job), que no es consecuencia ni dependencia de la riqueza material, sino que emana del amor trascendente y la confianza absoluta.


5. Naturaleza del Misterio y Antiproyección:

El texto profundiza en la idea del "Misterio" (equivalente a Dios o la esencia última), afirmando que la verdadera naturaleza del Misterio no está condicionada ni por la riqueza ni por la pobreza, sino que estas son sombras o formas derivadas, percepciones limitadas o corrompidas por la experiencia humana o religiosa:

  • Forma correcta (profética): libertad absoluta del hombre que coincide con Dios, buscando la pobreza redimida.
  • Forma incorrecta (antiproyectada): asociada a miedos religiosos, pecado, salvación condicionada por riquezas o poderes mundanos, etc.

La antiproyectada se refiere claramente a la corrupción del mensaje profético por intereses religiosos o materiales.


6. Moral como categoría secundaria o derivada:

El texto sostiene que la moral está subordinada o derivada de categorías superiores, como la Ley profética auténtica. La moral no es absoluta por sí misma, sino relativa a la profecía verdadera (visión trascendental del Logos Superior).


7. Crítica radical al Sacerdocio:

La mención al sacerdocio es explícitamente crítica. Se les califica como "indecentes", equiparándolos metafóricamente a los sacerdotes de Baal, que fueron eliminados (referencia a Reyes 2, 10). Cristo aparece aquí como figura laica, enfrentada al sacerdocio institucionalizado que corrompe el verdadero mensaje profético.

Esta posición crítica sugiere una condena del control religioso institucional sobre la verdad metafísica.


8. Liderazgo como eficacia y eficiencia hacia la pobreza redimida:

El liderazgo correcto, según el autor, debe enfocarse hacia la consecución de la "pobreza redimida", lo cual implica vivir con eficacia y eficiencia orientado hacia la Ley profética verdadera, no hacia logros materiales.

La confianza en agrupaciones humanas para lograr esto es limitada; el autor es escéptico frente a estructuras colectivas, prefiriendo claramente la transformación individual en Acto.


9. Potencias y Ontomotor:

El texto presenta el concepto de "Ontomotor", que metafóricamente alude a una especie de motor ontológico, que impulsa la transformación desde la potencia hasta el Acto puro, manifestando el devenir. Las potencias (posibilidades existenciales) solo adquieren valor verdadero cuando se actualizan en la Ley profética y se conectan con Dios, produciendo un devenir auténtico.


Resumen conceptual clave del texto:

Concepto Explicación breve
Metahilemorfismo Materia metafísica del devenir (Ley profética).
Devenir Movimiento trascendente entre planos del ser en la Otredad.
Otredad Espacio o dimensión metafísica de transformación.
Ley Profética Materia metafísica auténtica con propiedades trascendentes (pobreza redimida).
Pobreza Redimida Estado espiritual auténtico basado en confianza radical y amor trascendente.
Riqueza Antiproyectada Estado opuesto, derivado de intereses mundanos o religiosos falsos.
Misterio Dios, o naturaleza última que trasciende dualismos pobreza-riqueza.
Moral derivada La moralidad subordinada a la profecía verdadera.
Ontomotor Impulso metafísico que actualiza las potencias humanas en el Acto puro.
Sacerdocios corruptos Instituciones religiosas que distorsionan la profecía y deben ser rechazadas.

Conclusión crítica del análisis:

El texto presenta una visión metafísica profunda y crítica sobre el sentido auténtico del devenir humano-divino, resaltando la importancia de trascender formas materiales y religiosas falsas para reencontrarse con la esencia verdadera del Hombre-Dios. Enfatiza la pobreza redimida como única vía espiritual auténtica y condena rotundamente la riqueza material como una corrupción antiproyectada del verdadero camino.

Finalmente, su crítica radical hacia el sacerdocio institucional y las agrupaciones humanas sugiere un llamamiento hacia la individuación, el Acto individual puro, y la Ley profética como única garantía de autenticidad y redención.

Es, por tanto, una reivindicación existencial, ética y espiritual, presentada con rigor lógico y metafísico, aunque con cierta complejidad intencionada para subrayar la profundidad del Misterio abordado.