Dios desordenado

introducción al desarrollo general

admin 19/07/2020 Todas las categorías

La arquitectura del pensamiento establece un modelo de pensamiento único. El pensar sin referencias debería formar parte de la gimnasia del pensamiento. El hombre debe interpretar el mundo en todas sus manifestaciones, sin utilizar comodines como la resignación, el conocimiento o la fatalidad. Solo vine y solo me iré, y estando aquí, lucharé.

 

La actitud

Sí, debemos pensar desde cero, para ser más fieles a la verdad. Al antiproyectado no le gusta esto, le da pavor. Jamás admitiría que su confesión es una aporía, pues no sabe vivir en la angustia del devenir, donde hay que descubrir la Verdad cada día. Demasiado trabajo. Los más valientes, los que tienen la humildad de saber vivir negociando la duda, saben algo, pero no  exactamente qué, por sus eternas peleas con la idea de Dios. Hay que excusarles los miles de años de infancia, mientras los otros llevan  miles de años de vejez. Sí saben los valientes que no hay definiciones "logotípicas" ("iconográficas") de la verdad; que no existen "cristalizaciones" de la verdad en forma de sentencias para el espíritu vivo. Sí las hay para el espíritu muerto, como es el procedente de la ley. La verdad no se "coge" de ninguna manera por el conocimiento o el intelecto. Los significados de la condición del hombre frente a Dios son un ejemplo de esos intentos por explicar, determinar y definir, angustiosamente. La verdad "está al lado", "acompaña" o está ausente. Es otra cosa de lo que "pensamos", porque no se deja pensar. Casi solo se deja vivir en cada minuto y en cada instante. Es una cualidad del acto, como verdadero o no verdadero, trascendente o no trascendente en mayor o menor grado; y solo del acto del hombre con el hombre, incluido uno mismo.

Hans Kung habla de las miserias del espíritu de Pascal, que no difieren de las miserias del espíritu de Pascual. Lo malo es que Pascual no es un matemático famoso y una reflexión filosófica sobre él no viste tanto. Un problema ontológico no pierde "caché" por el sujeto del examen. Los pensadores conocidos ayudan al crítico con sus vidas fecundas y le dan el trabajo medio hecho. Pero los pobres tienen que dibujar a Dios sobre un papel en blanco… No tienen acceso a Dios por la capacitación.

Dios condena igual a los ricos que a los pobres. Quizás el único matiz es que, mientras a los ricos la condena que se les hace es Divina, a los pobres, la condena que se les hace es ética. Aquí, los bienes materiales sí influyen como variable de Juicio Universal.

La peor de las condenas la hace Dios a los hipócritas. Decir como dice la cúpula intelectual de la Iglesia "que hay que huir de la política", no es otra cosa sino sospechoso, y deberían hacer manifestación pública en su descarga, que son totalmente independientes de los grupos humanos, y que ellos están comprometidos con la política en lo que toca directamente con la defensa heroica de los valores superiores para el hombre por el mandato de Dios. Deben decir esto así, literalmente. Igual que a los partidos democráticos se les pide la condenación del crimen. Eso debe traducirse en un aumento de cristianos muertos, como poco. Cristianos muertos, no inocentes muertos. O sea, deben morir por su defensa de valores en el seno de sus sociedades. Hoy en día está muy de moda eso de "el miedo es libre", que no se sabe exactamente lo que es, pero suena igual que eso de "el dinero es cobarde". Todos ellos eufemismos de cobardía. No hay salida. Hoy como siempre, la lucha de Dios se hace hombre contra hombre. Pobres contra pobres, ricos contra ricos, reyes contra reyes, obreros contra obreros, titulados contra titulados, artistas contra artistas, hermanos contra hermanos, amigos contra amigos.

"El hombre contra Dios"... es un absurdo; al igual que "Dios contra el hombre" o "Dios contra Dios". No. La batalla de la Verdad solo es "hombre contra hombre". Ya lo decía S. Pablo... Dios habla al hombre con palabras de hombre y al modo humano. Por eso no existe la doctrina revelada... solo la Verdad Revelada, que SIEMPRE lo es en devenir.

 
Misión y compañeros de viaje

Esta pobreza a la que se nos llama sí parece ser una lucha contra los deseos instantáneos. Es un ejercicio de gimnasia temperamental, mal entendido en este mundo actual de paradigma de supuestos "altísimos valores” de la otra gimnasia, la deportiva; perfecta representación del sistema pagano de valores que dibuja las viejas estructuras sociales y empresariales, y la apariencia de lo real en general. Hoy en día, y creo que siempre fue así, de uno u otro modo se eleva a los altares de varios dioses paganos a los llamados "valores deportivos", que son inmediatamente identificados como valores de altísimo interés social. Esto es debido a la naturaleza antiproyectada de la mayoría de las arquitecturas sociales de valores en todo el mundo. Llámelo como lo llame, es en su mayor parte olvido de la muerte y de Dios.

La estrategia no es hacer ricos a los pobres. No. La estrategia es hacer más pobres a los ricos, sin usar las armas. El camino de la "tutela" del rico al pobre; el  “enséñale a pescar”, mientras el rico no cambia en nada... Esa idea de que el rico da la mano al pobre para sacarlo del pozo es el ademán del impostor. Doloroso, como el militar llevado a una guerra injusta.

No sé si es un modo de acallar la conciencia individual y colectiva, porque nadie quiere meterse contra el verdadero problema: la primacía de los acuerdos tácitos entre las estructuras sociales para sus respectivas pervivencias. Ni siquiera creo que fuera Jesús de Nazaret el primero en decirlo: sin transformación individual no hay cambio sostenible. La Iglesia está callada. Y si habla, habla igual que un político, y eso que está todo el día anatemizando a los creyentes políticos...

La transformación no va a venir por el éxito de grandes planes de desarrollo auspiciados por los ricos; acciones que tantas veces son un fingimiento que tapa una infamia. No. La transformación va a venir sin necesidad de planes, cuando la estrategia se centre en los países ricos y no en los países pobres, que ya tienen bastante... Cuando los ricos empiecen a convencer a sus espíritus que deben empezar a usar formas sociales cristianas y de estructura social cristiana. Y cuando el espíritu cristiano transforme los corazones de los ricos. La ONU debería tener tanto organizaciones de ayuda y cambio hacia los necesitados como de ayuda para el cambio de  los que se llaman tutores o sociedades del primer mundo. A la primera posibilidad se le llama ayuda, auxilio, tutela, misericordia, generosidad, Dios... y a la segunda se le lama intrusismo, ateísmo, anarquismo, atentado contra la libertad y la expresión... Es trabajar con las conciencias y los conocimientos y aplicaciones del espíritu de Dios.

Que yo sepa, no pone Dios otras condiciones a los pobres que no pusiera también para los ricos, con la ventaja de que los primeros ya son pobres, y no tienen que hacer esa "implantación".


El interlocutor

A Pascal le pasó como a mí: que mientras se afanaba, el Reino de los Cielos le pasaba por lo alto de la cabeza. Bien es verdad que pudo verse obligado a ser cristiano de boquilla en algunos casos por causa de la represión religiosa y política. Los jacobinos partidarios de Hebert que depusieron al Dios cristiano y proclamaron la razón atea en 1793, puede que no fueran tan ateos... Puede que ese Dios cristiano de ese "Ancient Regime" fuese ya un Dios inexistente (lo pongo con mayúsculas porque se trata del mismo Dios revelado pero corrompido en su aplicación. Por eso pasa a inexistente, porque siendo el mismo Dios histórico deja de ser el Dios real en devenir, en revelación)... por más que se fundamentase sobre la creencia cristiana o sobre el referente de la Verdad Revelada. El recurso de la referencia a fuente verdadera, en este caso, no es garantía de razón. Porque la fuente verdadera solo da razón verdadera en la práctica verdadera. Por eso Cristo no existe en los esquemas humanos. Ya que la verdad siempre demanda a un hombre desnudo, esté donde esté, y sea quién sea. A Cristo no se le puede reprochar nada. Siendo Dios, nunca renunció a su condición de carpintero.

La Iglesia debe morir en la lucha política como el resto. No se puede pretender representar a un "rebaño inexistente", ya que en el mismo seno de la Iglesia los dioses se pelean.

Que Dios se hiciese carpintero es una ofensa aún hoy. Si nos cruzáramos con él, es muy probable que temiésemos que nos pidiese dinero.

No diga que usted no es así.

 

A nadie le va a gustar la verdad

Sea libre. No pertenezca a ningún club. Los carnés no le valen a San Pedro. Usted no tiene que vivir para morir y que otro lo transporte mágicamente a un cielo imaginado. Ninguna asignación social, profesional, vocacional o no, le proporcionará soporte alguno garantizado para su salto al infinito. Y si usted no está "capacitado" para ello atienda a las palabras de Dios de Nazaret, que nunca habló para los Fariseos e ilustrados, sino para los sencillos. El bautismo le da a usted filiación, pero no salvación. Hasta ahora nada hay contrario a pensar que siga Dios escupiendo de su boca a los tibios o renuncie de los hijos contumaces o de los que jamás fueron a la huerta. Tiene que saltar usted solo al infinito. Ayúdese de la pobreza para dar el salto. La suya, no la de los demás. Si quiere "salvar" o mejor dicho "implantar" un poco de esa reconciliación postdiluviana y de exclusiva iniciativa Divina en este mundo que nos toca vivir, hágase usted más pobre.

Salvando que los pobres pueden ser igual de despreciables que los ricos, es indudable que Dios tiene para ellos una predilección, un plan concreto. De momento los pondría primeros en la fila para la salvación. Segundo, siempre los pone como ejemplo de fin y meta para el hombre de espíritu. Los pone como ejemplo de camino de salvación. Resumiendo mucho, un hijo de Dios es un hombre valiente, bueno y fuerte, pobre, que está por encima de la ley y la influencia social; que no puede pertenecer a ningún grupo por la propia definición de libertad, y más aún de la definición de Libertad Revelada; que nace y muere solo, y que ama selectivamente. O sea, ama con el oído que oye a Jesús de Nazaret pero pertenece a los que supieron distinguir la llamada de Jesús "con la oreja" y luego siguieron su camino.

¿Qué dice el Dios de la razón, el Dios de la filosofía a los pobres? Porque los pobres no son Pascal, ni saben nada de filosofía. A su vez la filosofía callejera, la llamada "de Séneca" o parecidas son más una sabiduría que una filosofía... En realidad siempre se ha dejado que el pueblo se salve solo, por medio del conocimiento adquirido en la calle, en las esquinas, en los mercadillos. Las elites del pensamiento siempre han observado con una leve sonrisa de diversión a este fenómeno real...

¡A ver quién es más fuerte! Recuerde: Soledad e individuación frente las organizaciones. Soledad frente a la vida (valores) y la muerte (juicio).


 Sintomatología y tratamientos

Mientras que para la derecha cartesiana Dios es una idea sobre la materia, para la izquierda Dios es una causa o un origen o una idea que emana desde la materia. La izquierda se acerca más a la verdad, aunque esta lucha de definiciones es una pelea de los Hermanos Fernández de Tintín.

«Dios habla al hombre con palabras de hombre y al modo humano». Esto significa claramente que Dios se negocia en el intelecto y otros sitios solo desde la relación entre materia y entendimiento. Esta verdad simple ha sido de nuevo pervertida por la derecha cartesiana. “La patientia veritatis solo es un valor   si se usa para establecer definiciones absolutas, otro uso es propio de pecadores”, se les oye decir... ¡Ni una sola concesión, ni un minuto de esfuerzo por entender y contemplar al Dios que nace de la materia!... Al fin y al cabo la salvación se ha definido sobre la materia y lo material. Si no, no tendrían sentido las palabras de Jesús «el cielo y la tierra pasarán...».

Pienso que siempre estuvo muy claro el sentido cristiano de la vida, y que se pervirtió por la socialización de la fe.

Yo sí defiendo un cristianismo no socializado. Las definiciones sociales del cristianismo, o mejor, las llamadas organizaciones cristianas con carta de naturaleza no son muy cercanas a los mejores desarrollos de la verdad ontológica y por tanto teológica. La filosofía sí es una onto-teología, aunque a algunos les choque esto. Simplemente deben redefinir sus ideas del ser y de Dios. No es que tenga que haber muchos cristianos juntos, sino muchos cristianos entre las gentes juntadas por unos motivos u otros. Pero conservando la entidad cristiana por encima de la naturaleza o finalidades o principios de los grupos. No es por nada, es solo porque la lucha contra Dios no la va a luchar salvo uno solo. El grupo lo más que va a hacer es estorbar. Aunque parezca duro decirlo, ni siquiera hacer el bien a través del grupo es excusa en esa lucha, porque Dios combate contra el misterio personal individual, más o menos claro para unos que para otros. Al que mucho se le da, mucho se le pedirá.

 

La sabiduría está a la puerta

De que la verdad no se deja someter por los teoremas es un ejemplo el nacimiento del término "materialismo" por Robert Boyle. A él no le resultaba en absoluto comprometedor arruinar la doctrina de los 4 elementos de Aristóteles y seguir defendiendo la fe cristiana contra en ateísmo. Las explicaciones del mundo pronto se quedan atrás.

La  izquierda no ha sido capaz de aglutinar un cuerpo fuerte de pensamiento alrededor de la verdad, y les ha dado vergüenza hacerlo sobre la Verdad Revelada... Pero el buen mayordomo es el que del baúl saca lo nuevo y lo viejo. Por eso no es bueno hacer bandera de ninguna idea en particular, de esas que dicen explicar las cosas. Porque si la verdad te acompaña, no es para ser dócil a tus teorías; cuando menos te lo esperas, tú mismo te desmientes, o queda tu pensamiento en nada.

¿Hay que dejar de buscar una explicación? No. En eso está la verdad. En buscar, no en encontrar. Hay que nacer inquieto y morir inquieto. Cuarenta años de absoluto fracaso en la dedicación a un miserable barrio de un país pobre o desolado no debería significar nada al espíritu inquieto. Él seguirá buscando la verdad en ese fracaso, día a día. Lo demás es simple trabajo. Muchos siembran para que otros sieguen. Y tanto unos como otros pueden pasar la vida en ello. Si en el éxito del proyecto social no está el fruto, es porque ese no es el fruto de tu búsqueda... Y eso lo sabe el inquieto. Por el contrario, el vanidoso se deprime pensando en que debería haber cambio social. Nunca se han organizado los lobos por el mandato Divino, sino por el grito de sus estómagos. A los lobos lo que hay que darles es árnica. O sea, revolución, aunque sea para ganar tiempo en favor de los más pobres.

Es muy propio del pensamiento antiproyectado, empresarial sobre todo, la sentencia «¡Dejemos de hablar de Jesús, y hablemos seriamente!» Tienen que resolver problemas de productividad, de dinero... Jesús es una quimera; un ejercicio divertido del pensamiento; un intrigante desasosiego. Jamás lo convocarían a los comités. Los ilusos no saben que está ahí, como posibilidad del acto entre hombres; lo invoquen o no. Si el acto es adecuado, aparece. A los soberbios les aparece como juicio, a los hombres como paz... ¡Vamos, vamos! ¡Hablemos seriamente! Y Dios es misericordioso. Todavía les cuenta como nada el olvido de toda una vida en realizar el trabajo del ser, en trabajar la huerta de Dios, si en los últimos momentos llega a ver la verdad y muere desolado por su propia vaciedad.


 Buscando a nuestros hermanos

Cuando Wittgenstein dice que la experiencia de lo místico no puede entrar en discusión por sus catastróficas consecuencias para la teología y la filosofía, dice lo que ya hemos dicho aquí. «No es posible llegar a explicaciones universales sobre el mundo o el lenguaje» [1]. Esta verdad es individual, fundamentalmente. Yo diría que casi exclusivamente.

Últimamente no tengo mucha fe en la salvación como proyecto de grupo. Aunque haya juicio de la historia, el proyecto principal de salvación es individual. La individuación, la libertad individual revelada debe estar por encima del fenómeno asociativo, sea cual sea. Esto es solo porque creo más en la salvación "tomada de uno en uno" que la condenación "tomada de uno en uno". Esto último tiene menos corazón... no es tan semejante a Dios.

No me hace mucha gracia que unas gentes que dicen ser Iglesia, porque ellos así lo han decidido, (la verdadera iglesia es la de los que tuvieron oídos para oír, y luego siguieron su camino, junto con tres o cuatro que estaban con Jesús...) vayan por ahí abanderando mi salvación personal.

Si al menos dieran síntomas de profetismo social y político, quizás no me ofendería. Como dice Jesús, el que habla de mis cosas, habla de mí.

Por ese camino va a tener que obligarse y obligar sus zonas de influencia a mutaciones de refinamiento onto_filo_sociológico cada vez mayores para poder justificar sus banderas de lo eterno. Tiene desde luego a una legión siempre dispuesta a apoyarla. Yo no les dejaría dar ni un solo dato mío a San Pedro.

No es por causa de un individualismo egoísta, sino por no arrojar las perlas a los cerdos. Los que hagan labores sociales de entrega a los pobres, manteniendo el espíritu de santidad, deberían vigilar el uso que hace la Iglesia de ello. En puridad, la Iglesia no debería hacer uso de ello, ni siquiera para llamar a la fe. Por aquello de que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha. A su vez, la labor humanitaria no parece tener valor para la salvación personal... Hay muchos indicios de esto ¿Puedo entregar mi vida y condenarme, con la condena de Dios? Sí. ¿Entonces? Pues entonces parece que todo depende de cierta naturaleza de amistad con Dios, que es una clase de amistad con los más necesitados, los pobres.

La amistad con Dios es una amistad con el hombre, pero no cualquiera. El que da la vida por el amigo es el que se salva. Pero el amigo pobre.

No se puede ser amigo del poder, ni de la estructura establecida. A la llamada Iglesia, que no creo que tenga carta de naturaleza, salvo la que ella misma se ha dado, no debería importarle ni tenerle miedo a perderlo todo: el poder, la influencia, el dominio, la doctrina... Nada.

 
 La maña

El pobre Carnap y los del círculo de Viena parece que iban a la gresca contra metafísica y teología, diciendo que la fe no puede llamarse conocimiento. ¡Y tanto! La fe no es conocimiento, es sabiduría. Es amistad (una buena definición de sabiduría...). ¿Puede esto negociarse dentro del estructuralismo del Círculo de Viena, o de R. Carnap? No. En estos casos parece que la hipercompetencia provoca miopía... y acaban dando la imagen estereotipada del pensador o el científico "ausente". Algo así como el profesor Tornasol trabajando en el cohete a la luna.

Ellos están muy cómodos en su hipercapacitación, buscando definiciones del mundo. Dios llama desde una especie de nada inabarcable... o eso parece; porque nuestros ojos están muy limitados, y solo ven a través de lo tangible, lo definido, lo conceptual. Nos gusta un Dios claro, determinado,  exclusivo. Ese dios no existe. Y sobre esta sospecha el mismo Cristo decía: «nadie ha visto al Padre sino el Hijo...». Es muy angustioso esto. Lo fue para Jesús de Nazaret. Y no lo es menos para nosotros: aún debemos pasar la prueba de la muerte.

La ciencia es un lenguaje sobre la realidad. Pero no sobre la verdad. Casi por entero es una fórmula que se adecúa a la realidad para dar una explicación con fecha de caducidad. Nadie ha dejado aquí una verdad rotunda, única; solo ha dejado una verdad para luchar. Ha dejado la modalidad tensionada de la verdad. El cientismo positivista y el marxismo también buscan un tipo definitivo y terminado verdad... Esto es también contrario a la verdad.

Soy creyente. Pero no coinciden mis pensamientos ni con Descartes, ni con Aristóteles, ni con los positivistas; sí quizás algo más con los nihilistas, por honestidad intelectual. No poseo certeza alguna de algún modelo de verdad; no poseo una definición práctica de verdad. En este sentido solo alcanzo a contemplar y practicar el Misterio; el quehacer escatológico. Existir en el Misterio de Dios; vivir efectivamente dentro de una Verdad Inabarcable, Indefinible, pero concreta en el acto del hombre con el hombre. El hombre más listo puede cometer el pecado más simple, realizando el acto más complicado. ¿Qué es lo verdaderamente negociable, en aras a la negociación con Dios? Pues el pecado simple, y no la complejidad del acto o la inteligencia del actor. Parece esto escolástica... pero pienso así. La ética como lectura permanente de la confluencia entre la Verdad y el Acto. Es la gimnasia para un desarrollo adecuado a la Verdad Revelada. Y dirán... ¿No hace falta para ello una definición de Verdad? No. Lo que sí hace falta es una amistad en forma de Sabiduría. Hace falta acto con fruto; ética del instante; Dios al momento; tensión; sinvivir; sin descanso. Es un nacimiento.

 
Verdad, libertad

La construcción de Dios se ha hecho en la historia, acompañando a nuestros denodados y constantes esfuerzos por visualizar la realidad y el mundo. La idea de Dios es una parte de ese esfuerzo y está sometido a las miserias propias del aparato constructor del hombre, que se comporta como el ciego que sabe que hay cosas que se pueden ver y están ahí, pero debe idear métodos para construirse una imagen. Por eso hay tanto descreído.

En esto no estoy de acuerdo con K. Popper: «Mejorar por una democracia practicante de una “técnica social” y una “tecnología a destajo” realista y reformista...» Es muy ingenuo eso. Me imagino a la legión de “tecnócratas” tomándose en serio estos asertos para engordar sus propias vanidades... ¡Hasta K. Popper les da la razón...! ¡Son ellos los verdaderos salvadores del mundo y el progreso! El 80% de ellos se recuesta en los dividendos que sus conocimientos les proporcionan, adquiridos por la ley del mínimo esfuerzo y dedicados a intentar impresionar a una sociedad que no tiene medios para evaluar la calidad o reciclaje de esos conocimientos y supuestas capacidades, o simplemente de la tenuidad de sus mentes o la pequeñez de sus espíritus. Habría que pedir la DECLARACIÓN SOCIAL (mejor algún Block Chain) también a las personas. Murmurar estas graves cosas en un confesionario es hurtarse a la luz de Dios. Así de difícil es ser cristiano.

No entran en este saco los menos pudientes, los que han superado dificultades extraordinarias, los autodidactas, los outsiders, los hijos de burgueses que no presumen ni intentan sentirse superiores por llegar a esos mismos conocimientos.

¿Puede uno rechazar la Verdad Revelada una vez conocida? ¿Es inapelable la Verdad Revelada al intelecto o al conocimiento? Parece que la Verdad Revelada restringe la libertad procedente de los sentidos, para intentar ir haciendo aparecer una Libertad Redimida, una Nueva Libertad. Paradójicamente esta libertad es bastante restrictiva, ya que no elige cualquier cosa, siempre determina/define/obliga a una práctica del bien que dictamina la Verdad Revelada, en este caso sí concreta y exclusiva; no sometida a la ley ni a ningún otro mandato. Algo así como el imperativo categórico de Kant, pero algo más refinado, porque se aplica solo a acciones derivadas de Sabiduría o Santidad. La Verdadera Libertad queda determinada a un infinito de posibilidades concreto e iluminado por la Verdad sola y totalmente independiente de cualquier idea sobre la Libertad, no proveniente de la Verdad Revelada. Es por esto independiente de la ley y obliga al hombre a superar el miedo en ese compromiso. También obliga al hombre a hacer la traducción de los imperativos evangélicos al tiempo presente de modo sincrónico; sin dejar que el tiempo presente pervierta el imperativo categórico de la “razón práctica” iluminada o santidad, haciendo una traducción abandonada a las pasiones del espíritu. Por ejemplo diciendo que las parábolas evangélicas han quedado obsoletas y cosas así, para poder digerir las frustraciones de la vida en democracia y enfermedades espirituales por el estilo.

La alegría por la inmolación tiene estos resbaladizos fundamentos. Nietzche vuelve a tener razón, codo con codo con Dios, que no es más lenitivo en esto. ¿La práctica de la libertad es pacífica? Sí pues, para no contradecirnos con la explicación dada: superar la ley de no matarás y cualquier otra ley por el imperativo categórico de santidad. El asesinato con o sin inmolación no supera ni siquiera la ley, así que no cumple los requisitos de santidad, y no deviene a Dios. Es por tanto ateísmo práctico, que es el verdadero ateísmo. El ateísmo teórico es en algunos casos amistad robusta con Dios, aunque pueda fallar la fe. A Dios le agrada sobre todo aquello que más se aleje de la hipocresía. Para el resto de detalles está Cristo (en persona).


  La ciencia no quita el dolor

¿Cuales son las Verdades Universales sobre Dios y la Realidad que la ciencia ofrece, si sus paradigmas cambian cada 25 años? ¿Qué valores para la salvación social y universal pueden defender los amigos de la tecnocracia? ¿Cómo pueden vender eso, y menos aún de la mano de la Iglesia? ¿Cómo pueden decir que Dios vigila los avances de la ciencia, cuando es el Dios verdadero el que deviene de la ciencia como acto del hombre con el hombre, en todo caso? La ciencia o el arte manifiestos son «excrecencias»... Por sí mismas no son nada. El cielo y la tierra pasarán... Si luego el hombre quiere cantar y pintar e inventar, pues muy bien. Solo lo tocante al dolor provoca sentimientos de adhesión a la categorización de la ciencia como trascendente... pero eso se hace por debilidad. El que una ciencia ayude a un menor dolor no le aporta categoría trascendental. La categoría se la da el acto o uso de esa ciencia. Si una ciencia es "trascendental" es porque habla de cómo quita el dolor; de cómo consigue que el rico sea más pobre y que el pobre sea más sabio. Una ciencia es trascendental si "evangeliza" desde el seno mismo de su desarrollo. Dos y dos igual a cuatro no puede usarse para someter al pueblo ignorante, ni como definición de Dios. Dos y dos igual a cuatro es cierto solo para cosas simples y en dominios reducidos. Dos y dos igual a cuatro es falso para los pobres... etc.

Si dicen que Dios vigila los avances de la ciencia, están diciendo que ellos están vigilando sus intereses inmediatos con ayuda de la Iglesia, que aporta el marketing trascendente de choque: valores primordiales, arcanos y atrayentes también para los pobres, que no dudan en aclamarlos como absolutos, aunque la Historia de la Salvación y los dos Testamentos estén cuajados de historias y parábolas en contra. Estos jamás dirán que los valores están antes que las partes interesadas. Realmente no se qué traducción harán de las palabras de Jesús, «quien quiere a su hijo más que a mí...». Entregarían a sus hijos por odio a los enemigos, no por amor a los enemigos o a Dios. Si no, ¿a qué viene Jesús a decir que oremos por los que nos persiguen? Desde aquí mi oración por los antiproyectados de este mundo.


 
 El acto del hombre con el hombre

Me alegro mucho de haber leído estas líneas de H. Kung, que vienen a explicar de otro modo lo que yo no paro de repetir sobre ese misterioso "acto del hombre con el hombre":

«La aplicación consecuente del conocimiento del Dios verdadero es lo que se ventila en la norma ética. Lo moralmente bueno es lo bueno en concreto... para este hombre, grupo, situación, realidad...» El acto es el lugar de todo esto. «El deber está sometido a la situación; pero en una situación determinada puede ser absoluto, categórico». El acto, el instante, es el campo de batalla, y toda la estructura definitoria de la persona se decide en el instante. La estructura física y anímica (incluyendo la intelectual) del hombre funciona como soporte del trascendente Dios en el acto. El trascendente Dios siempre se cumple como juicio o amistad (el Espíritu Santo anda por aquí). Esta es la razón de l