Definición de Devenir

devenir, Dios, Hombre

admin 18/09/2019 Devenir
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 El Devenir es la piedrecita blanca que el hombre le da a Dios, y que solo Dios conoce.

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La definición presentada tiene una profunda resonancia metafísica y espiritual, similar a la tradición del misticismo o el pensamiento trascendental. Analicemos la afirmación:

“El Devenir es la piedrecita blanca que el hombre le da a Dios, y que solo Dios conoce.”

  1. Metáfora del Devenir:
  • El “Devenir” puede entenderse como el proceso continuo de cambio, transformación o evolución, un concepto que resuena en la filosofía de Heráclito (“todo fluye”) y en otros sistemas filosóficos donde la realidad es dinámica.
  • La “piedrecita blanca” simboliza algo puro, pequeño, íntimo, quizás un fragmento del alma o una expresión de la verdad individual.
  1. La relación con Dios:
  • Entregar esta “piedrecita blanca” a Dios implica un acto de confianza o rendición. Puede referirse a la idea de entregar nuestra esencia más auténtica, aquello que es más difícil de revelar o comprender incluso por uno mismo.
  • Que “solo Dios conoce” sugiere un nivel de trascendencia. Implica que el verdadero significado o valor del Devenir escapa al entendimiento humano ordinario y solo puede ser completamente comprendido por una perspectiva divina.
  1. Paralelismos filosóficos y espirituales:
  • En el pensamiento de Wang Yangming, por ejemplo, se enfatiza que todas las verdades y virtudes ya están contenidas en el corazón humano. El acto de entregarlas o expresarlas podría ser visto como una forma de “iluminar la virtud innata” y alinearse con la totalidad del universo​​.
  • En el contexto occidental, Søren Kierkegaard podría interpretar este acto como el salto de fe, una entrega plena de lo más esencial de uno mismo a Dios en la incertidumbre.
  1. Aplicación a la ética y la práctica:
  • Podría aludir a un compromiso personal y trascendente: el Devenir no es un acto meramente mecánico, sino una conexión viva con lo eterno.
  • En la perspectiva de Rocha, la filosofía tiene como fin preparar al ser humano para enfrentar el fin de la existencia y buscar respuestas profundas al propósito de la vida​.

En resumen, la frase explora un concepto profundo donde el devenir humano se presenta como un ofrecimiento íntimo a lo divino. Refleja una concepción de la existencia como un proceso personal y espiritual en el cual lo esencial está destinado a integrarse con un todo mayor.

 Por aclarar algo más las cosas, hago referencia a Apocalipsis 2–17, pero a la inversa, o sea, que en vez de esto: “El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere le daré del maná escondido (1), y le daré una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo, que nadie conoce, sino el que lo recibe.” Sería esto: “Oiga Dios lo que el Logos Superior dice a los salmones. Al que llegase al remanso del río le daré del Logos escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo, que nadie conoce, sino el que lo recibe.”

Gracias por la aclaración. Tu interpretación invierte la dinámica del pasaje de Apocalipsis 2:17, pasando de una revelación divina a los humanos hacia un gesto humano dirigido hacia lo divino. Este cambio es profundamente significativo, pues transforma la teología tradicional en una metafísica donde el ser humano asume un papel activo en el diálogo con lo sagrado.

Análisis Filosófico y Teológico de Tu Versión

  1. Relación Activa y Creativa del Ser Humano con Dios:
  • En la versión original, Dios da la piedrecita blanca con un nombre secreto, subrayando su iniciativa en la revelación. En tu relectura, el humano entrega la piedrecita blanca, estableciendo un rol más activo y participativo.
  • Esto resuena con filosofías donde el humano no es solo receptor pasivo de la trascendencia, sino cocreador de significado. En la tradición existencialista, por ejemplo, pensadores como Kierkegaard podrían interpretar esto como un acto de fe radical, donde el individuo asume responsabilidad por su destino espiritual.
  1. El “Logos Superior” y el “Logos Escondido”:
  • En el cristianismo, el Logos (la Palabra) se identifica con Cristo como la expresión de Dios en el mundo (Juan 1:1). En tu interpretación, el “Logos Superior” parece ser una fuerza trascendente que guía y comunica, pero desde una relación de reciprocidad con el humano.
  • El “Logos escondido” puede simbolizar la verdad oculta, accesible solo a través de un viaje espiritual o intelectual, similar al concepto de “gnosis” en el gnosticismo, donde el conocimiento personal profundo conduce a la unión con lo divino.

2. La Figura del Salmón:

  • El salmón, que nada contracorriente para llegar a su origen, se convierte en un símbolo del esfuerzo espiritual humano. Este animal representa la resistencia, la búsqueda de trascendencia y el retorno a lo esencial, un arquetipo presente en muchas tradiciones simbólicas.
  • En este contexto, los salmones pueden representar a los humanos comprometidos en un viaje de autodescubrimiento, desafiando obstáculos mundanos para alcanzar el “remanso del río”, una metáfora del descanso, la iluminación o la comunión con el Logos.

3. La Piedrecita Blanca:

  • La piedrecita blanca, en el texto original, contiene un nombre que simboliza identidad y transformación espiritual. En tu versión, el ser humano entrega esta piedrecita como una ofrenda o testimonio de su Devenir, un gesto que sugiere que la identidad del humano es un regalo ofrecido a lo divino.
  • Esto puede entenderse como una representación de que el ser humano contribuye con algo único al cosmos, una idea compatible con el concepto de creatio continua: el ser humano participa en la creación constante del mundo.

4. El Nombre Nuevo:

  • Que “nadie conoce, sino el que lo recibe” enfatiza el carácter profundamente personal y único de la identidad espiritual. En tu versión, se sugiere que esta unicidad no solo es reconocida por Dios, sino que también es ofrecida por el humano, estableciendo un puente de conocimiento y relación mutua.

Contexto Hermenéutico y Comparaciones

  • Inversión de Poder: Mientras que Apocalipsis se centra en el poder revelador de Dios, tu relectura se alinea más con una espiritualidad que empodera al individuo, recordando las enseñanzas de la auto-iluminación en el budismo o las ideas renacentistas del hombre como microcosmos en diálogo con el macrocosmos.
  • Vínculo con la Naturaleza: La metáfora del río y los salmones introduce un marco ecológico y naturalista, vinculando la búsqueda espiritual con los ciclos y procesos de la naturaleza, lo que recuerda la unidad cósmica en el pensamiento taoísta o las enseñanzas sobre el “Todo” en Spinoza.

Conclusión

Tu reinterpretación es un acto filosófico y poético que transforma un mensaje de revelación pasiva en una propuesta de relación activa y recíproca con lo divino. Destaca el esfuerzo humano por llegar al remanso, ofreciendo al Logos la esencia de su devenir, simbolizado en la piedrecita blanca. Esto representa una visión rica y alternativa del camino espiritual, con énfasis en la agencia humana y la conexión íntima con lo sagrado y el universo.

 No hay ningún gnosticismo en que un salmón conozca a otro salmón. Tampoco lo hay en que los salmones conozcan al Logos Superior, sino porque sean el río mismo. Cuando paseas por la estructura atómica, no te afecta ningún elemento. Lo mismo pasa con el Logos, cuando paseas por la calle.

Te pongo algunos textos referentes a los salmones:

“Solo me gustaría apuntar que también Dios está afectado por los mandatos devinientes del Logos Superior, como si fuese un salmón más en la subida del río de Heráclito. De este modo, o vive o muere, según suba el río con los que miran de la Otredad al mundo, atravesándolo, o del mundo a la Otredad, estrellándose en la densidad de los objetos, elementos y categorías. De este modo, el Logos Superior, no solo limpia sus ojos de la ceguera de los necios, sino de los Dioses muertos.

Lo que obligó a Dios al amor y a la fidelidad para con el Hombre fue, a su vez, tanto el imperativo profético como las posiciones del Signo Loco que el Logos Superior le tenía reservados en la estructura lógica, como a todo hombre. Dios, en esto, es un salmón más.

Dios no entregó su vida, la entregó el Logos Superior, pero liberó al Signo Loco antes de morir para siempre, porque no quiere que nada se pierda, y que todos mueran y vivan para siempre en el remanso del río contra el que luchan salmón tras salmón.

Cuando se pide algo a Dios, lo normal en que se le pida al hombre (Hombre para los que entienden). Dios es un salmón más.”

 Tus reflexiones presentan una visión profundamente metafísica y simbólica, donde Dios y el ser humano comparten una travesía común en el “río de Heráclito”, simbolizando el flujo constante del devenir. Analicemos los elementos clave de tu planteamiento:

1. Dios como salmón en el río de Heráclito:

  • Comparar a Dios con un salmón que asciende el río sugiere que incluso lo divino está sujeto al flujo y transformación inherentes al Logos Superior. Heráclito afirmaba que todo está en constante cambio (“panta rei”), y situar a Dios en este contexto implica una visión dinámica de la divinidad, en contraste con la concepción tradicional de un Dios inmutable.

2. El Logos Superior y el Signo Loco:

  • El Logos, en la filosofía griega, representa la razón universal o principio organizador del cosmos. Tu mención del “Logos Superior” sugiere una instancia aún más trascendente que guía tanto a dioses como a humanos. El “Signo Loco” podría interpretarse como un símbolo disruptivo dentro de la estructura lógica, desafiando las categorías establecidas y ofreciendo nuevas perspectivas de comprensión.

3. La Otredad y la estructura atómica:

  • Al afirmar que los salmones son el río mismo, indicas una unidad esencial entre el ser y su entorno, resonando con la idea de que la distinción entre sujeto y objeto es, en última instancia, ilusoria. Esta perspectiva se alinea con ciertas corrientes del pensamiento oriental, como el taoísmo, donde el individuo y el cosmos forman una unidad indivisible.

4. La reciprocidad entre Dios y el Hombre:

  • Planteas que Dios está obligado al amor y la fidelidad hacia el Hombre debido al imperativo del Logos Superior, sugiriendo una relación de interdependencia. Esto contrasta con visiones teológicas donde Dios es completamente autónomo y resalta una dinámica donde lo divino y lo humano se influencian mutuamente en el proceso del devenir.

5. La metáfora del salmón y la lucha en el río:

  • El salmón, conocido por su ardua travesía contracorriente para desovar, simboliza la perseverancia y el retorno al origen. Al equiparar a Dios con un salmón más en esta lucha, sugieres que lo divino participa en las mismas pruebas y desafíos que los seres humanos, compartiendo el esfuerzo por alcanzar el “remanso del río”, posiblemente una metáfora de la armonía o la realización última.

6. Implicaciones filosóficas:

  • Tu visión propone una ontología donde la distinción entre lo divino y lo humano se difumina en el flujo constante del Logos. Esta perspectiva puede relacionarse con la filosofía de Heráclito, quien enfatizaba la unidad de los opuestos y el cambio perpetuo como esencia de la realidad. Además, al destacar la interconexión de todos los seres en el devenir, resuenas con nociones de la metafísica contemporánea que exploran la relación entre signo y significado en contextos dinámicos y relacionales

Conclusión: Tu reflexión ofrece una interpretación innovadora de la relación entre Dios, el Hombre y el Logos, presentando una visión donde todos los seres participan en el flujo dinámico del devenir. Esta perspectiva invita a reconsiderar las categorías tradicionales de lo divino y lo humano, sugiriendo una unidad esencial en la lucha compartida por alcanzar la plenitud en el remanso del río de la existencia.

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Definición de Devenir
Id: 306 Categoría: La naturaleza de Dios. Date: 2019–09–18

La naturaleza de Dios. Date: 2019–09–18 El Devenir es la piedrecita blanca que el hombre le da a Dios, y que solo Dios conoce.

 La definición presentada tiene una profunda resonancia metafísica y espiritual, similar a la tradición del misticismo o el pensamiento trascendental. Analicemos la afirmación:

“El Devenir es la piedrecita blanca que el hombre le da a Dios, y que solo Dios conoce.”

  1. Metáfora del Devenir:
  • El “Devenir” puede entenderse como el proceso continuo de cambio, transformación o evolución, un concepto que resuena en la filosofía de Heráclito (“todo fluye”) y en otros sistemas filosóficos donde la realidad es dinámica.
  • La “piedrecita blanca” simboliza algo puro, pequeño, íntimo, quizás un fragmento del alma o una expresión de la verdad individual.

2. La relación con Dios:

  • Entregar esta “piedrecita blanca” a Dios implica un acto de confianza o rendición. Puede referirse a la idea de entregar nuestra esencia más auténtica, aquello que es más difícil de revelar o comprender incluso por uno mismo.
  • Que “solo Dios conoce” sugiere un nivel de trascendencia. Implica que el verdadero significado o valor del Devenir escapa al entendimiento humano ordinario y solo puede ser completamente comprendido por una perspectiva divina.

3. Paralelismos filosóficos y espirituales:

  • En el pensamiento de Wang Yangming, por ejemplo, se enfatiza que todas las verdades y virtudes ya están contenidas en el corazón humano. El acto de entregarlas o expresarlas podría ser visto como una forma de “iluminar la virtud innata” y alinearse con la totalidad del universo​​.
  • En el contexto occidental, Søren Kierkegaard podría interpretar este acto como el salto de fe, una entrega plena de lo más esencial de uno mismo a Dios en la incertidumbre.

4. Aplicación a la ética y la práctica:

  • Podría aludir a un compromiso personal y trascendente: el Devenir no es un acto meramente mecánico, sino una conexión viva con lo eterno.
  • En la perspectiva de Rocha, la filosofía tiene como fin preparar al ser humano para enfrentar el fin de la existencia y buscar respuestas profundas al propósito de la vida​.

En resumen, la frase explora un concepto profundo donde el devenir humano se presenta como un ofrecimiento íntimo a lo divino. Refleja una concepción de la existencia como un proceso personal y espiritual en el cual lo esencial está destinado a integrarse con un todo mayor.

Por aclarar algo más las cosas, hago referencia a Apocalipsis 2–17, pero a la inversa, o sea, que en vez de esto: “El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere le daré del maná escondido (1), y le daré una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo, que nadie conoce, sino el que lo recibe.” Sería esto: “Oiga Dios lo que el Logos Superior dice a los salmones. Al que llegase al remanso del río le daré del Logos escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo, que nadie conoce, sino el que lo recibe.”

Gracias por la aclaración. Tu interpretación invierte la dinámica del pasaje de Apocalipsis 2:17, pasando de una revelación divina a los humanos hacia un gesto humano dirigido hacia lo divino. Este cambio es profundamente significativo, pues transforma la teología tradicional en una metafísica donde el ser humano asume un papel activo en el diálogo con lo sagrado.

Análisis Filosófico y Teológico de Tu Versión

  1. Relación Activa y Creativa del Ser Humano con Dios:
  • En la versión original, Dios da la piedrecita blanca con un nombre secreto, subrayando su iniciativa en la revelación. En tu relectura, el humano entrega la piedrecita blanca, estableciendo un rol más activo y participativo.
  • Esto resuena con filosofías donde el humano no es solo receptor pasivo de la trascendencia, sino cocreador de significado. En la tradición existencialista, por ejemplo, pensadores como Kierkegaard podrían interpretar esto como un acto de fe radical, donde el individuo asume responsabilidad por su destino espiritual.

2. El “Logos Superior” y el “Logos Escondido”:

  • En el cristianismo, el Logos (la Palabra) se identifica con Cristo como la expresión de Dios en el mundo (Juan 1:1). En tu interpretación, el “Logos Superior” parece ser una fuerza trascendente que guía y comunica, pero desde una relación de reciprocidad con el humano.
  • El “Logos escondido” puede simbolizar la verdad oculta, accesible solo a través de un viaje espiritual o intelectual, similar al concepto de “gnosis” en el gnosticismo, donde el conocimiento personal profundo conduce a la unión con lo divino.

3. La Figura del Salmón:

  • El salmón, que nada contracorriente para llegar a su origen, se convierte en un símbolo del esfuerzo espiritual humano. Este animal representa la resistencia, la búsqueda de trascendencia y el retorno a lo esencial, un arquetipo presente en muchas tradiciones simbólicas.
  • En este contexto, los salmones pueden representar a los humanos comprometidos en un viaje de autodescubrimiento, desafiando obstáculos mundanos para alcanzar el “remanso del río”, una metáfora del descanso, la iluminación o la comunión con el Logos.

4. La Piedrecita Blanca:

  • La piedrecita blanca, en el texto original, contiene un nombre que simboliza identidad y transformación espiritual. En tu versión, el ser humano entrega esta piedrecita como una ofrenda o testimonio de su Devenir, un gesto que sugiere que la identidad del humano es un regalo ofrecido a lo divino.
  • Esto puede entenderse como una representación de que el ser humano contribuye con algo único al cosmos, una idea compatible con el concepto de creatio continua: el ser humano participa en la creación constante del mundo.

5. El Nombre Nuevo:

  • Que “nadie conoce, sino el que lo recibe” enfatiza el carácter profundamente personal y único de la identidad espiritual. En tu versión, se sugiere que esta unicidad no solo es reconocida por Dios, sino que también es ofrecida por el humano, estableciendo un puente de conocimiento y relación mutua.

Contexto Hermenéutico y Comparaciones

  • Inversión de Poder: Mientras que Apocalipsis se centra en el poder revelador de Dios, tu relectura se alinea más con una espiritualidad que empodera al individuo, recordando las enseñanzas de la auto-iluminación en el budismo o las ideas renacentistas del hombre como microcosmos en diálogo con el macrocosmos.
  • Vínculo con la Naturaleza: La metáfora del río y los salmones introduce un marco ecológico y naturalista, vinculando la búsqueda espiritual con los ciclos y procesos de la naturaleza, lo que recuerda la unidad cósmica en el pensamiento taoísta o las enseñanzas sobre el “Todo” en Spinoza.

Conclusión

Tu reinterpretación es un acto filosófico y poético que transforma un mensaje de revelación pasiva en una propuesta de relación activa y recíproca con lo divino. Destaca el esfuerzo humano por llegar al remanso, ofreciendo al Logos la esencia de su devenir, simbolizado en la piedrecita blanca. Esto representa una visión rica y alternativa del camino espiritual, con énfasis en la agencia humana y la conexión íntima con lo sagrado y el universo.

 No hay ningún gnosticismo en que un salmón conozca a otro salmón. Tampoco lo hay en que los salmones conozcan al Logos Superior, sino porque sean el río mismo. Cuando paseas por la estructura atómica, no te afecta ningún elemento. Lo mismo pasa con el Logos, cuando paseas por la calle.

Te pongo algunos textos referentes a los salmones:

“Solo me gustaría apuntar que también Dios está afectado por los mandatos devinientes del Logos Superior, como si fuese un salmón más en la subida del río de Heráclito. De este modo, o vive o muere, según suba el río con los que miran de la Otredad al mundo, atravesándolo, o del mundo a la Otredad, estrellándose en la densidad de los objetos, elementos y categorías. De este modo, el Logos Superior, no solo limpia sus ojos de la ceguera de los necios, sino de los Dioses muertos.

Lo que obligó a Dios al amor y a la fidelidad para con el Hombre fue, a su vez, tanto el imperativo profético como las posiciones del Signo Loco que el Logos Superior le tenía reservados en la estructura lógica, como a todo hombre. Dios, en esto, es un salmón más.

Dios no entregó su vida, la entregó el Logos Superior, pero liberó al Signo Loco antes de morir para siempre, porque no quiere que nada se pierda, y que todos mueran y vivan para siempre en el remanso del río contra el que luchan salmón tras salmón.

Cuando se pide algo a Dios, lo normal en que se le pida al hombre (Hombre para los que entienden). Dios es un salmón más.”

 Tu planteamiento introduce una rica e inusual metáfora donde los conceptos tradicionales de divinidad, humanidad y trascendencia son revisados a través de la figura del salmón y el río, y donde el Logos Superior emerge como una fuerza cósmica que no solo rige al mundo, sino que también incluye a los dioses como partícipes en su devenir.

Análisis Filosófico y Conceptual

  1. El Logos Superior como Totalidad Dinámica:
  • El Logos Superior no es un principio aislado, sino una estructura inherente y fundante del cosmos. Aquí el río de Heráclito se despliega como una metáfora del flujo universal, donde cada ser, desde los hombres hasta los dioses, está inmerso en un devenir incesante.
  • Que incluso Dios sea “afectado por los mandatos del Logos Superior” sitúa a la divinidad dentro del orden cósmico, en vez de fuera de él. Esto recuerda a la visión de Spinoza, donde Dios o la Natura es la totalidad inmanente de la realidad, y todo lo que ocurre lo hace en conformidad con su lógica interna.

2. La Figura del Salmón:

  • El salmón, que lucha río arriba, representa la resistencia contra la corriente de lo cotidiano y material, una búsqueda de trascendencia que atraviesa las categorías del mundo.
  • Sin embargo, en tu perspectiva, los salmones no son individuos que se distinguen del río: ellos son el río mismo. Aquí, los conceptos de sujeto y objeto se disuelven; el salmón es tanto el que fluye como el flujo mismo, y esta identidad entre el viajero y el camino tiene resonancias con el budismo, donde el ser no está separado del vacío, sino que es el vacío.

3. El Logos como Transparencia y Opacidad:

  • Mencionas que el Logos “no afecta” cuando paseas por la calle o la estructura atómica, lo que sugiere que es a la vez omnipresente y discreto. Esto lo asemeja al concepto taoísta del Tao: una fuerza que lo penetra todo, pero que no se impone como una presencia diferenciada.
  • El Logos limpia “los ojos de los necios y de los dioses muertos”. Esto implica que no es una fuerza exclusiva de los hombres, sino que actúa como principio de regeneración y reorientación incluso para los dioses. La alusión a los “dioses muertos” puede relacionarse con la idea de superar formas caducas de lo divino, algo que Nietzsche desarrolla con la “muerte de Dios”.

4. El Signo Loco y la Lógica del Logos:

  • El Signo Loco es un concepto especialmente intrigante. Parece encarnar una ruptura o desafío a la lógica ordinaria del mundo, un elemento disruptivo que trasciende las categorías predefinidas y sugiere una forma de pensar más allá de la razón convencional.
  • Si el Logos Superior reserva al Signo Loco un lugar en la “estructura lógica”, esto implica que incluso lo absurdo o lo irracional tiene su sitio en el orden universal. Esto recuerda las paradojas de la lógica en sistemas como los de Gödel o las antinomias de Kant, donde lo “imposible” o lo “irracional” resulta ser inherente al sistema mismo.

5. Dios como un Salmón Más:

  • Aquí se redefine a Dios no como el origen absoluto o el creador trascendente, sino como una entidad inserta en el flujo del devenir universal, sujeta al mismo movimiento que los hombres. Esta visión elimina cualquier jerarquía tradicional entre lo humano y lo divino.
  • Que “Dios no entregó su vida, sino el Logos Superior”, coloca a este último como el principio último de sacrificio y redención. En este contexto, Dios no es un dador de leyes desde arriba, sino un partícipe más en el drama cósmico, un igual entre iguales que lucha con los hombres hacia el remanso.

6. Muerte y Renacimiento en el Río:

  • La idea de que los salmones “mueran y vivan para siempre en el remanso del río” evoca una visión cíclica o procesual de la existencia. No se trata de alcanzar un fin estático, sino de participar en un proceso interminable de transformación.
  • El remanso no es un paraíso como en la tradición cristiana, sino un estado de equilibrio dinámico, un punto de encuentro donde las tensiones del flujo se disuelven sin aniquilarse.

Paradojas y Desafíos

  • La identidad de Dios y el Logos: Si Dios es un salmón más, ¿qué lo diferencia de los demás? ¿Su relación con el Signo Loco? Esto parece sugerir que, más que ser una figura superior, Dios es un arquetipo del luchador o del viajero cósmico.
  • El destino del Signo Loco: Liberar al Signo Loco antes de la muerte definitiva implica que incluso dentro del flujo, hay elementos que desafían o trascienden el orden aparente. ¿Qué rol cumple este elemento disruptivo en el sistema del Logos?

Conclusión

Tu interpretación configura una cosmovisión donde el Logos Superior es el principio fundamental que todo lo abarca, trascendiendo incluso a los dioses y los hombres. El río, los salmones y el remanso son símbolos de un proceso universal donde todos son partes de una misma realidad dinámica. La fuerza de este enfoque radica en su capacidad para integrar lo humano, lo divino y lo cósmico en una unidad fluida, sin jerarquías absolutas, y con un profundo respeto por el misterio y lo inconmensurable.