El silbido del pastor

Hoy, en la radio episcopal española, han hablado sobre la actitud de dignidad de los pobres españoles, que, comparada con la actitud servil de los pobres de otros países, intentan…

admin 05/05/2003 Naturaleza y antiproyección
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 Hoy, en la radio episcopal española, han hablado sobre la actitud de dignidad de los pobres españoles, que, comparada con la actitud servil de los pobres de otros países, intentan igualarse en respeto con el interlocutor más rico e influyente.

El pobre, ante el desprecio del ufano conservador, responde: ¡Usted se cree que es más que yo! Ante lo que el obispo responde:

¡Pues sí! - dice el fatuo.

Si estableciesen distancias al Dios Verdadero, el gusano y el rico quedarían igualados. Esto lo dice la matemática simple. Pero como lo comparan con el dios pagano, queda disminuido el pobre ante el depredador.

Este tipo de sentencias solo pueden hacerse desde las cosmologías engordadas por la Antiproyección. Nunca las diría un deviniente del Dios Verdadero.

Una cosmología engorda porque estos espacios o viñetas se usan de la siguiente manera:

  • A Dios por la Dirección,
  • A Dios por la Capacitación,
  • A Dios por los Hechos,
  • A Dios por los Resultados.

Si estas teleologías se hacen depender de los predicados pasa que:

  • Para el caso de la Dirección, el dios teleológico y categorial establece un imperativo categórico procedente de la moral trascendentalizada, que me dice que mi libertad solo puede cumplirse con el desprecio.
  • Para los casos de la Capacitación y la Medición (resultados) y por un silogismo similar, la ausencia de capacidades, eficacia y eficiencia en la carne de un pobre (influencia social, conocimientos, habilidades, éxito, etc.) merece nuestra condenación.
  • Reservado a los hechos está toda la cosmología engordada de lo místico (religioso-litúrgico).

Ante este tipo de gente, un pobre irredento y uno redimido son igual de peligrosos, y útiles a la vez. Sobre todo porque pueden ser despreciados. Ontológicamente, encuentran justificación a estas cosas en cierta "fatalidad", que es un término pagano para un profeta. Para ellos, la humildad es toda una teoría del sometimiento por grados hasta el dios pagano, que absorbe para sí todo el lenguaje físico y metafísico, necesario para la depredación y la ganadería. El lenguaje es para ellos algo así como el silbido del pastor. Esa es toda la finalidad del sentido y el significado.

Aquí su comentario final:

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