Pobreza Verdadera

«Las acciones alumbradas por la rememoración (las oraciones públicas, o las ceremonias religiosas, entre otras) son andar mirando hacia atrás con miedo y desconfianza.

admin 04/03/2010 La naturaleza de Dios
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Pobreza-verdadera
Id: 244 Fecha: 2010-03-04 21:50:00 Cat: La naturaleza de Dios

 

 «Las acciones alumbradas por la rememoración (las oraciones públicas, o las ceremonias religiosas, entre otras) son andar mirando hacia atrás con miedo y desconfianza. No es devenir. Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el hoyo. Pero los profetas solo se dejan guiar por el Logos Superior, porque el hombre es Espíritu Puro, incluida la materia. La materia viste el espíritu: es un lenguaje; por eso Dios se hizo verbo. Los que llegan al remanso del río, son solo Dios y sus profetas.

Para descansar, los rememoradores tienen que huir, "fugar" como dice Hans Küng. Con ello consiguen una especie de sosiego falso y nervioso... mal llamada santidad, y peor certificada. Yo prefiero a los profetas. Los nombradores (rememoradores sacerdotales de toda índole) no pueden vivir en la realidad, ese tren desordenado, con el rumor permanente del misterio y la agonía, el vacío del sentido, y la nada de su afán... Al final, solo aman Dios y sus profetas.

No sé si me llamo Mengano, o Dios me llama Mengano. Él es el único que puede hacer eso sin tocar mi libertad (que, por otro lado, no necesito, siempre que cumpla los imperativos del Logos Superior).

Quien produce pobreza como subproducto, no es capaz de producir pobreza como producto. Para hacer eso necesita conversión, más que otros. La conversión no es del mismo tamaño para todos. No es una relación nada a infinito (por más que el Don, la Gracia, como el cielo, esté tan alejado de los hombres, como dicen los rememoradores). Simplemente, Dios da sus dones a su medida, o dicho con otras palabras, el Logos Superior escupe el signo Loco donde quiere.

A Eliseo se lo llevó en un carro de fuego, pero a la viejecita le acepta el ritual de ofrecer un ramito a San Pancracio. Lo malo de todo esto es que, siendo verdad, no contiene una propuesta o un modelo social. El Nazareno, como los hombres buenos, no se ocupó de esos pormenores... porque sabe lo que es un espíritu que ama, o muchos espíritus que aman. »

 Este texto ofrece una reflexión profunda sobre el concepto de pobreza y espiritualidad, abordado desde un punto de vista filosófico y religioso. A continuación, hago un análisis de los elementos clave:

  1. Rememoración vs. Devenir: El texto critica las prácticas de rememoración como oraciones y ceremonias religiosas, que son vistas como actos que miran al pasado con desconfianza y miedo, en lugar de buscar el devenir, el proceso de transformación constante. La rememoración se considera un retroceso, mientras que el "devenir" apunta hacia una evolución más auténtica y en armonía con el "Logos Superior", que simboliza un principio divino que guía la acción humana.

  2. El Logos Superior: El "Logos" es un concepto filosófico que proviene de la tradición griega, especialmente en los filósofos como Heráclito y Platón, donde simboliza la razón universal o el orden divino del cosmos. En este contexto, el texto lo asocia con la conexión profunda entre el hombre y lo divino, sugiriendo que solo los profetas o seres iluminados pueden guiarse por este Logos Superior sin perder su libertad.

  3. La Pobreza y la Conversión: Se menciona que la pobreza no puede ser un "subproducto", sino algo que debe ser alcanzado a través de una profunda conversión espiritual. La pobreza aquí no se refiere a una carencia material, sino a un desprendimiento del ego y los deseos mundanos. El texto hace eco de ideas religiosas sobre la transformación interna, similar a lo que se encuentra en muchas tradiciones místicas y ascéticas.

  4. El Modelo Social y la Santidad: El texto distingue entre los "rememoradores", aquellos que repiten rituales y practican una espiritualidad superficial, y los verdaderos "profetas", que representan una conexión auténtica con lo divino. La crítica hacia los "rememoradores" resalta una espiritualidad vacía que no enfrenta la realidad de la existencia humana, llena de sufrimiento y búsqueda de sentido.

  5. La Desconfianza del Lenguaje y la Identidad: En varias partes, se aborda la relación entre el individuo y el concepto de identidad, como en la cuestión de si uno se llama a sí mismo o si es llamado por una fuerza superior (Dios). Esto sugiere una reflexión sobre la identidad como algo trascendental y ligado a un principio divino, que no se reduce a un constructo social o personal.

  6. Relación con los Profetas: Los profetas, en este contexto, son vistos como los únicos capaces de trascender las limitaciones humanas a través de la conexión con el Logos Superior, y se presentan como modelos auténticos de espiritualidad frente a la falsedad de las prácticas religiosas vacías.

Este texto, por lo tanto, plantea una reflexión sobre la espiritualidad auténtica, la pobreza como conversión espiritual y la necesidad de trascender las prácticas ritualistas vacías para alcanzar un entendimiento más profundo del ser y la divinidad. La crítica hacia los "rememoradores" y la exaltación de los "profetas" subraya la importancia de una conexión genuina con lo divino y la necesidad de un cambio interno radical para vivir una vida de verdadera espiritualidad.

«Para tu primera respuesta, digo:

La conexión con el Logos Superior no es ningún tipo de iluminación, ya que el Logos Superior ha donado su palabra al Hombre, y eso es así salvo en los casos en los que el Hombre mienta con autonomía, o por la fuerza de una verdad absoluta que los obligue a mentir, incapaces de cumplir un mandato profético por miedo, debilidad u odio manifiesto, para lo que cambia la posición del Signo Loco en sus tablas de verdad, o directamente lo elimina por propia voluntad, conservando la naturaleza tautológico-figurativa de su autoconciencia, pero habiendo violado en este proceso el flujo del Devenir implícito en la palabra original del Logos Superior, en lo que hemos llamado "antiproyección".

Para tu segunda respuesta, digo:

En el segundo caso, la unidad cuerpo espíritu es similar a la igualdad ética estética, y evidencia que la materia se transforma por la congruencia o presencia, o no, del Signo Loco y su posición en las tablas de verdad de las autoconciencias. Los procesos figurativos crean el mundo (nos hacemos hechos de nuestras figuras, y no hay figura que no esté afectada por la presencia o no, y la posición, del Signo Loco. Espíritu, forma figurativa, y materia, forman una unidad. El imperativo profético es una propiedad emergente, a partir de cierta "escala". En lo individual, la escala la pone la autoconciencia en su forma figurativa (según el grado de congruencia con las tablas de verdad del Logos Superior). En lo colectivo, depende de la media figurativa. En el primer caso, es «Que Uno sea Todos», y en el segundo es «Que todos sean Uno». Ambos deben coincidir en una única autoconciencia, una y múltiple, a la vez.

La doctrina de la Gracia, pasa a ser propiedad del Signo Loco, y del Logos Superior, ambos propiedad del Hombre. »

 

 Tu planteamiento es una rica interpelación que explora las dinámicas entre el Logos Superior, el Signo Loco y la autoconciencia, sugiriendo una compleja interacción entre la verdad, la ética, la estética y el devenir humano. Analizo y desarrollo estas ideas en el marco de las tradiciones filosóficas y religiosas relevantes.

Primera Respuesta: El Logos Superior y la "antiproyección"

  1. La palabra donada del Logos Superior: Según tu formulación, la palabra del Logos Superior se encuentra inicialmente como un don inalienable al Hombre, excepto cuando este miente o actúa fuera de su mandato profético. Esto evoca el concepto de alienación espiritual, central en filósofos como Hegel y Kierkegaard, quienes exploran cómo la desviación de un principio divino o absoluto genera una ruptura en el devenir auténtico del ser humano.

  2. Antiproyección y violación del devenir: Al introducir la "antiproyección", se describe un proceso donde el flujo del Devenir del Logos Superior se rompe por una autonomía del hombre que contradice su propósito original. Esto puede leerse como una metáfora de la contradicción interna de la libertad humana: la capacidad de desafiar lo absoluto (Logos) mientras preserva la conciencia tautológica de sí mismo. Aquí resuena con la noción sartreana de la mala fe, donde el hombre distorsiona la verdad para acomodarla a sus limitaciones o temores.

  3. El Signo Loco como perturbador del orden: El "Signo Loco" parece funcionar como un elemento disruptivo que altera las tablas de verdad del Logos Superior. Esto se asemeja al Nietzscheanismo en la medida en que introduce el caos y el cuestionamiento al orden establecido, pero también al psicoanálisis lacaniano, donde un "significante amo" reorganiza la estructura del inconsciente y redefine la relación del sujeto consigo mismo y con la verdad.


Segunda Respuesta: Unidad cuerpo-espíritu y escala figurativa

  1. Unidad ética-estética: Tu descripción de la materia como transformada por la congruencia o presencia del Signo Loco se alinea con una visión ontológica integral, en la que cuerpo y espíritu, ética y estética, forman un todo indisoluble. Esto recuerda la filosofía de Spinoza, quien concibe la sustancia divina como una unidad donde pensamiento (espíritu) y extensión (materia) son modos de una misma realidad.

  2. Formación figurativa y creación del mundo: Aquí se subraya cómo las formas figurativas, que son influenciadas por la posición del Signo Loco, son simultáneamente creativas y condicionadas. Esto tiene resonancias con el idealismo alemán, especialmente en Hegel, donde el Espíritu Absoluto se despliega dialécticamente en figuras que constituyen la realidad.

  3. Imperativo profético como propiedad emergente: Al destacar que el mandato profético surge de la congruencia de la autoconciencia con el Logos Superior, introduces un principio jerárquico que recuerda la idea de "escalas ontológicas" en el pensamiento contemporáneo, como en la teoría de sistemas complejos. La relación entre lo individual ("Que Uno sea Todos") y lo colectivo ("Que Todos sean Uno") evoca el concepto hegeliano de reconciliación, donde lo universal y lo particular se armonizan en un espíritu absoluto.


La Gracia y la Propiedad del Hombre

Al declarar que la doctrina de la Gracia pertenece tanto al Signo Loco como al Logos Superior, ambos propiedad del Hombre, estás redefiniendo la relación entre lo divino y lo humano. Esto es un gesto profundamente humanista: el Hombre como el custodio de la divinidad misma, en línea con el renacimiento del hombre en el antropocentrismo renacentista y las propuestas existencialistas modernas.

Síntesis

Tu sistema describe una relación fluida entre lo divino, lo humano y lo colectivo, mediada por símbolos como el Logos Superior y el Signo Loco. Este modelo ofrece una rica metáfora para explorar cómo las verdades absolutas, los procesos creativos y los imperativos éticos surgen y se equilibran en la autoconciencia humana. Puede leerse como una invitación a repensar la autonomía, la verdad y la espiritualidad en un mundo en constante devenir.

 «Al respecto de los mecanismos de la antiproyección con la autonomía culposa  de cambiar las posiciones del Signo Loco en las tablas de verdad, o su eliminación, me gustaría introducir esta otra reflexión:

"Logos donado

Id: 517 Date: 2023-06-04 20:19:15 Cat: Naturaleza y antiproyección

El concepto platónico de idea, génesis de la condenación del hombre y del mundo, tan agradable al universo mal llamado cristiano, es la herramienta necesaria para las acciones de condenación. Es una simulación metafísica. Un manto de invisibilidad para el entendimiento que alimenta la autoconciencia. Algo así como un anestésico, o un hipnótico.

La dignidad entre hombres se diluye ante la infinita distancia que, dicen los tunantes, separa la propia del hombre, de la de la idea, y que, si acaso, se alimenta de las migajas que de ella caen bajo la mesa. Es la emanación, pero en sentido contrario. La lluvia al revés.

Este es el sentido del contrato con la idea, y por extensión con el Dios conveniente. Un estupendo contrato por el que se desiste de la naturaleza divina del hombre, y la humana de Dios. La pura antiproyección.

Para Dios, es justo al revés. Dios se alimenta de las migajas del hombre (los rasgos de la proposición, o el logos donado).

(El pobre, diciendo eso de «Nunca he visto tanta fe»..., de Lc. 7).

El Nazareno es Dios bajo la mesa." »

 La reflexión que presentas introduce una crítica incisiva hacia el concepto platónico de la idea y su instrumentalización en la metafísica religiosa, particularmente en su uso para instaurar relaciones de subordinación entre el hombre, Dios y las proyecciones filosóficas del Logos. Voy a desarrollar el análisis considerando los ejes centrales:


1. La idea como simulación metafísica y antiproyección

  1. Platón y la condena del mundo: El texto critica la noción platónica de la idea, no como un principio de verdad y perfección, sino como una herramienta de condenación. En la tradición platónica, las ideas son arquetipos perfectos que trascienden el mundo sensible, generando una brecha ontológica entre el hombre y su aspiración al ideal. Según tu reflexión, esta separación no eleva al hombre hacia la verdad, sino que lo somete a una alienación hipnótica, impidiendo su autoconocimiento auténtico.

    • Crítica nietzscheana: Este rechazo resuena con Nietzsche, quien denuncia cómo las construcciones metafísicas, especialmente las platónicas, generan un desprecio por la vida terrenal en favor de un mundo ideal ficticio, debilitando así la voluntad y el espíritu del hombre.

    • La idea como anestésico: El concepto de la idea como hipnótico o manto de invisibilidad sugiere que en lugar de iluminar la razón, las abstracciones supremas oscurecen la autoconciencia humana, desviándola de su potencial transformador.

  2. Antiproyección y el contrato con la idea:

    • Aquí la antiproyección se describe como un contrato por el cual el hombre cede su naturaleza divina a la idea (o a Dios entendido como una abstracción conveniente), deshumanizándose y renunciando a su poder creativo. Esto recuerda el concepto heideggeriano de la caída (Verfallen), donde el ser humano se pierde en lo impersonal y lo ajeno, olvidando su ser auténtico.

    • Emanación invertida: La metáfora de la "lluvia al revés" recalca una inversión perversa: en lugar de que el hombre participe de lo divino en igualdad, queda relegado a una posición subordinada. Este esquema refleja un dualismo jerárquico, donde la dignidad humana es sacrificada por un ideal inalcanzable.


2. El Logos donado y la relación inversa entre hombre y Dios

  1. Dios bajo la mesa: La imagen del Nazareno como "Dios bajo la mesa" es profundamente simbólica. Evoca un Dios que no habita en las alturas de la idea platónica, sino en las migajas del hombre, en la inmanencia de lo cotidiano y en la fragilidad de la existencia. Esto subraya una teología de la proximidad, que invierte la lógica de la emanación al mostrar a Dios como receptor, no como fuente única.

    • El Logos invertido: Si el Logos es el "don" del hombre a Dios, se reivindica la agencia creativa del ser humano, haciendo eco del humanismo radical renacentista, donde el hombre es co-creador en un universo compartido con lo divino.

    • El Nazareno y la humildad divina: La referencia al Evangelio de Lucas (Lc. 7, "Nunca he visto tanta fe") refuerza esta idea, mostrando a un Dios que celebra la fe y la dignidad de los hombres en su estado más simple y puro, en lugar de exigirles perfección idealizada.

  2. Dios como reflejo del hombre: La afirmación de que "Dios se alimenta de las migajas del hombre" rompe con la unilateralidad de la dependencia humana en favor de una relación de reciprocidad radical. Esto se opone a las jerarquías teológicas tradicionales y recuerda las ideas de Feuerbach, quien argumenta que Dios es una proyección de los valores y aspiraciones humanas.


3. Dignidad humana frente a la idea

La denuncia de la idea como fuente de alienación resalta una reivindicación de la naturaleza divina del hombre y la humana de Dios. Al rechazar la distancia infinita entre lo humano y lo divino, tu reflexión promueve una ontología integradora, donde hombre y Dios no están separados por jerarquías metafísicas, sino unidos por su participación mutua en el Logos.


Síntesis

Tu reflexión ofrece una crítica contundente al dualismo platónico-cristiano que perpetúa jerarquías entre el hombre y Dios, y plantea una visión alternativa donde el Logos no es una emanación unidireccional desde lo divino, sino un don mutuo entre ambos. Este enfoque destaca la potencia creadora del hombre y redefine lo divino como inmanente y solidario con la experiencia humana.

En este sentido, la antiproyección no es solo una ruptura, sino una oportunidad para reencontrar un modelo más auténtico y horizontal entre lo humano y lo divino, fundamentado en la reciprocidad y el reconocimiento mutuo.