el orden y la cantidad de las palabras
Un deviniente dice: «La verdadera Libertad es esa: que la Razón no tiene Dios, más bien Dios vive en la Razón del Hombre.
Un deviniente dice: «La verdadera Libertad es esa: que la Razón no tiene Dios, más bien Dios vive en la Razón del Hombre. Esa es su Humildad y su Encarnación, y el Acto del Hombre. La Identidad de Dios y Hombre solo sale por la identidad de Humildad y Contingencia.»
Un antiproyectado dice: «Dios vive en la Razón del Hombre. Esa es su Humildad y su Encarnación, y el Acto el Hombre. La Identidad de Dios y Hombre solo sale por la identidad de Humildad y Contingencia.»
¿Puede usted representarse una y otra actitud?
De su capacidad para representarse actitudes, dependerá su capacidad para reconocer o no la Verdad.
Ética y estética son lo mismo si la estética no es capaz de distinguir la ética. Esta es una diferencia respecto a la estructura lógica del mundo: tautología-contradicción-ambivalencia ...
No es importante el silencio por sí mismo, que llega a ser estruendoso, sino el orden y la cantidad de las palabras.
