p~

Explora el enigma del signo moral y su desconexión de la realidad, donde la autoconciencia y la lógica crean mundos que desafían la verdad.

admin 11/07/2006 Logos
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El problema del signo posible (del signo moral posible) es que puede designar con independencia de que la posibilidad exista (se dé en un hecho). No voy a decir en un estado de cosas porque los estados de cosas pueden estar fuera del mundo, como por ejemplo una posibilidad lógica... digo... esto se comprende cuando decimos que la autoconciencia, a través de la forma de figuración, crea objetos del mundo, pertenezcan o no a los hechos, por más raro que parezca esto. Eso puede decir o significar que una designación moral que no estuviese respaldada por la sustancia del mundo sería un falso mundo, que la idea es más un estado de cosas que un hecho, que la verdad parece una función entre estados de cosas o ideas y hechos, que el mundo debe responder en su sustancia a la figuración Divina... como exclusivo pacto entre hombres.

(Las constantes y objetos lógicos son las muletillas que la forma de figuración necesita para la proposición, por eso no tienen conexión alguna con el mundo. Las constantes y objetos lógicos son la única sustancia lógica existente-superexistente: afirmación, negación, orden, unión... Unen la Otredad con la Voluntad.

Si el mundo no tuviese sustancia alguna, o la tuviese toda -todos los objetos tuviesen sustancia, al igual que un sólido, o no tuviesen ninguna, al igual que la estructura lógica, que es la estructura adecuada para la vaciedad o la plenitud: es el espacio de Prandtl-Glauert, el mismo signo lógico impediría la tautología o la contradicción; la verdad o la falsedad. Ahora pregúntate por los que tienen o no sustancia en sus proposiciones, o por quienes comen la carne de Cristo, no cuando comen, sino cuando hablan.)

¿Cómo pactar entre un mundo falso y otro verdadero?

Dar doctrina es fijar la sustancia del mundo. Pero habría que tener alguna certeza de que la sustancia del mundo es fija. Y esto puede que solo pueda demostrarse por el principio de identidad (que por cierto no es ninguna clase de principio).

La moral no tiene sustancia, pero pone hechos por el modo de figuración...

En lo moral, una contradicción es lo que no es un estado de cosas (una idea, por ejemplo) en un modo de figuración. Es una proposición (más bien su sentido) que queda completamente fuera de ella según el modo de figuración (el ojo). La forma general de la proposición no es el ojo, sino el papel. La ambivalencia proposicional universal es tomar el papel por el ojo. Tomar el habla por el entendimiento. El único que conecta el habla con el entendimiento es Dios. Por eso no todo el que dice, ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos...

Por estas cosas es por las que hay dos mundos (p, ~p), y un solo modo proposicional (p). Y hay un solo modo proposicional porque la lógica permanece fuera del mundo. El mundo es la intersección del Acto con la lógica. Por eso Dios no puede dejar de ser un Dios Lógico, y sí hay un modo proposicional de Dios (hay una p de Dios). El hombre sí habla con la palabra de Dios cuando Deviene (cuando es Dios). No por otro motivo es Dios un Dios de vivos. La muerte de Jesús de Nazaret era innecesaria en sus términos lógicos (según p)...

De Dios solo se sabe que es concreto, pero la proposición no es capaz de mostrarlo claramente.

(~) es lo común de todas las proposiciones que niegan "p". (~) no tiene contacto con la realidad. No hay una realidad llamada (~) que pueda aplicar a algo y le otorgue una categoría, sino que es una forma de hablar de las cosas que tiene (~) que, evidentemente, no pertenece al mundo (pertenece al otro mundo. Al menos seguro que pertenece al que niega a "p", que es el sentido negado, el mundo negado). Evidentemente, para ir de un mundo a otro hay que usar puentes que no pertenecen al mundo, como el signo ~.

Hay que ver hacia dónde va un sentido u otro (hacia dónde va "p", la boca).

Por ejemplo: Diremos: hay sentidos de ~ conocidos. Por ejemplo, no matarás, o no apedrearás a una adúltera... y cosas de esas. Pero, en general, el sentido de ~ no se conoce por nada que pueda ser conocido a través de p.