Wittgenstein 6.421

Explora la complejidad de la Verdad y el Amor en la obra de Wittgenstein, donde las oposiciones revelan la ambivalencia entre lo sagrado y lo humano.

admin 07/11/2005 Dios y hombre
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 «La Verdad es solo el argumento de mis enemigos» ... Que el amor es perpendicular al hombre se muestra en este tipo de sentencias. En esta sentencia, la Verdad Absoluta se esconde para dejar paso al odio.

«La Verdad es contraria a mi imperativo profético». En esta sentencia, la Verdad Absoluta se esconde dejando paso al Amor Misterioso del Hombre Dios.

Una es figuración alfa, la otra es figuración beta. La proposición es la misma (cualquiera puede apropiarse de esa conexión de objetos lógicos).

La ambivalencia es la perpendicularidad entre la Ley profética y la Ley natural, pero solo una de las dos es la figuración de Dios.

Pues sí... Al final, la operación misma es la que hace la figuración; es la que crea los mundos. No es lo mismo un deviniente que un antiproyectado, ni los martillazos que dan con sus martillos. Golpean mundos diferentes.

El mundo alfa contradice al mundo beta, precisamente porque el producto lógico de dos proposiciones elementales alfa o beta no pueden ser una tautología alfa o beta, ni una contradicción alfa o beta.

Es por esto que Jesús de Nazaret no salvó a ningún profeta, porque son una y la misma cosa (Witt. 6.421: ética y estética son lo mismo)